|
|
| |
|
|
| |
Año X
, No .1, Mes Marzo 2004 |
ISSN 1027-2127 |
|
| |
| TITULO: |
Vigilancia
ocupacional del trabajador expuesto a factores
de riesgo cardiovascular. |
| TITLE: |
Occupational
surveillance of workers exposed to cardiovascular
risk factors. |
| AUTORES: |
Julio
C. Guerrero Pupo. Profesor asistente*
Ileana Batista Fonseca.**
Marisol Leyva Ruiz***
* Especialista de Primer Grado en medicina
del trabajo. Facultad de Ciencias Médicas
“Mariana Grajales Coello”.
E-Mail: juliocris@cristal.hlg.sld.cu.
Apartado postal 292, Holguín. CP
80100.
** Especialista
de Primer Grado en Medicina General Integral.
Policlínica “Julio Grave de Peralta”.
E-Mail: ileanab68@yahoo.com.
Calle Maceo e/ Aricochea y Cables. Holguín.
CP. 80100
*** Licenciada en Educación. Especialista
en información científica.
Centro de Información y Gestión
Tecnológica. CITMA.
E-Mail: mary@ciget.holguin.inf.cu.
Calle 18 e/ 1ra y Maceo. Holguín.
CP. 80100.
|
|
Resumen:
Aborda los factores de riesgo cardiovascular presentes
en el ambiente laboral capaces de afectar la salud
del trabajador. Presenta que estas consecuencias
negativas se pueden esquematizar en un eje constituido
por factor de riesgo - exposición - efecto
y que su vigilancia consiste en caracterizarlos,
argumenta medidas de prevención y que el
Estado anhela su control, siendo el Médico
de la Familia su mejor representante. Se recomienda
hacer estudios epidemiológicos para evaluar
la magnitud del problema, la importancia de la capacitación
y mejorar la evaluación de la seguridad social
a largo y corto plazo respecto a las enfermedades
ocupacionales.
PALABRAS CLAVES: SALUD OCUPACIONAL. CALIDAD
DE VIDA. ENFERMEDADES OCUPACIONALES. RIESGO LABORAL.
ABSTRACT: Approach the cardiovascular risk
factors present in the working behavior that affect
the health of workers. Show that these negative
consequences can be schematized in an axis established
for risk factor, exposition - effect and that it
surveillance consists in characterized them, argue
prevention measures and also that the Government
desires its control, being the Family Physician
his better representing. Is recommended to make
epidemiological studies to value the magnitude of
the problem, the importance of the qualification
and improve the evaluation of social security to
long and short-term in relation to occupational
diseases.
KEY WORDS: OCCUPATIONAL
MEDICINE. QUALITY OF LIFE. OCCUPATIONAL DISEASES.
WORKING RISK
INTRODUCCION:
La
salud y el trabajo están estrechamente relacionados
ya que este último es una actividad que el
individuo desarrolla para satisfacer sus necesidades
y tener una vida digna, además, es un medio
en el cual desarrollamos nuestras capacidades tanto
físicas como psicológicas. Junto a
esta influencia positiva del trabajo, existe también
una negativa; trabajando se puede perder la salud,
cuando se desarrolla en condiciones que puede causar
daño a nuestra integridad física y
psíquica; lo cual fomenta el ausentismo laboral,
accidentes del trabajo, enfermedad profesional (EP),
enfermedad relacionada con el trabajo (ERT) y otros
daños a la salud.
Actualmente es común hablar de sistema de
gestión de la seguridad y salud del trabajo
en los diferentes sectores de la economía;
de la integración de la salud laboral con
la Atención Primaria (APS); de la epidemiología
de las enfermedades no transmisibles (ENT); etc.,
sin embargo, se habla poco de la epidemiología
ocupacional de las enfermedades cardiovasculares
cuando nos referimos al control de las mismas.
De todos es conocido que este daño a la salud
constituye uno de los principales problemas de las
Ciencias Médicas, al igual que su prevención,
control e incremento de los recursos terapéuticos
para disminuir la morbilidad y la mortalidad asociada
a estas enfermedades [1], incluyendo la lucha contra
sus secuelas, el costo social de la rehabilitación
y los cuidados que requieren los sobrevivientes
para prolongar su vida, con accesibilidad a los
servicios de salud, incremento de la calidad de
vida y continuar avanzando en la esperanza de vida.
Todo esto es de gran importancia para hacer de Cuba
un país ejemplo a escala mundial en materia
de salud.
Las enfermedades cardiovasculares, representan una
amenaza para los países en desarrollo, en
tal sentido, la Organización Mundial de la
Salud (OMS) calcula que "el número de
muertes atribuibles a las mismas asciende ya al
doble que en las naciones desarrollados". También
globalmente esas enfermedades representan en estos
países "el tercer lugar dentro de la
carga de morbilidad" por detrás de los
traumatismos y de los trastornos neuropsiquiátricos,
indica la OMS que “actualmente en todo el mundo
la mayoría de las muertes se deben a enfermedades
no transmisibles" que representan un total
de 32 millones de defunciones, y calcula que más
de la mitad (16,7 millones) "son imputables
a las enfermedades cardiovasculares” [2], por lo
que hay que luchar contra los factores de riesgo
conocidos (tabaquismo, dislipidemias, diabetes mellitus,
historia familiar de enfermedad cardiovascular,
enfermedad cerebrovascular, ataque transitorio de
isquemia; nefropatia; enfermedad arterial periférica,
retinopatías, entre otras) [3]. Otros factores
que influyen en el riesgo no han sido bien establecidos,
tales como tipo de personalidad y apoyo social [4].
En el ámbito laboral consideramos los mismos,
como agentes nocivos y peligrosos para el trabajador
que les confiere un grado variable de susceptibilidad
para contraer EP, ERT, o sufrir descompensaciones
laborales en el equilibrio de su salud física,
biológica o mental y en sus relaciones laborales
o sociales. Es decir, son el conjunto de fenómenos
de los cuales depende el riesgo o daño.
La palabra riesgo referido al campo de la seguridad
y salud del trabajador, significa incertidumbre
de ocurrencia (medida de la probabilidad) de un
suceso con efectos negativos (daños de la
salud) valorados por sus consecuencias (medida por
la intensidad/severidad) [5], por lo que tenemos
que vigilar los factores nocivos y peligrosos (vigilancia
de los agentes físicos, químicos,
biológicos, psicofisiológicos y ergonómicos),
al trabajador que está expuesto (vigilancia
de la exposición) y el efecto adverso que
se manifiesta clínicamente en el sujeto (vigilancia
del efecto) [6].
En Cuba esta estrategia se sustenta en la APS dadas
las potencialidades transformadoras de estilos de
vida que posee el Médico y la Enfermera de
la Familia, de formador de cultura sanitaria y de
poder actuar sobre el agente antes de que se produzca
la enfermedad; con un enfoque clínico-epidemiológico-social-ecológico
y sus aplicaciones van dirigidas al individuo, la
familia y al medio, con el objetivo de mejorar el
estado de salud del pueblo en general [7].
Reconocemos que el daño cardiovascular constituye
un grupo de enfermedades en las que hacen hincapié
nuestros médicos por involucrar una cantidad
considerable de afectados. Sus consecuencias son
múltiples, algunas constituyen emergencia
médica, influyendo además, sobre la
seguridad social a corto plazo (por ausencias justificadas
por certificados médicos) y a largo (por
los casos enviados a las comisiones de peritaje
médico legal, la cual puede dictaminar una
invalidez total, temporal, parcial temporal y/o
parcial permanente).
Todo lo anterior nos ha motivado a realizar el presente
trabajo con el objetivo de cooperar con el conocimiento
y la disminución de la morbi-mortalidad de
los trabajadores expuestos, en aras de incrementar
su calidad de vida.
MATERIALES
Y METODOS
De
los programas ramales de salud se realizo ina investigacion
en sistemas y servicios de salud en materia de salud
ocupacional de tipo aplicada, al decidir hacer una
revision de toda la informacion disponible en soporte
electronico y libros clasicos de las eespecialidades
de medicina del trabajo y cardiologia sobre nuestro
problema objeto de estudio, que en terminos eminentementes
pr cticos lo podemos considerar como un metanalisis
(proceso de combinaci¢n de resultados de estudio
para extraer conclusiones sobre la efectividad de
la vigilancia y planificar investigaciones posteriores)
empleando como metodo particular de la ciencia medica,
el epidemiologico sobre la base de los principios
metodologicos que conformaron el marco teorico del
objeto de estudio:
a) no separamos al hombre del medio ambiente laboral,
b)la atencion medica profilactica constituye el
principal instrumento de prevencion de enfermedades
y su desafio esta condicionado por el uso que se
haga de la dispensarizacion, actividades de terreno
y el analisis de la situacion de salud como parte
de la integracion de la salud ocupacional a la atencion
primaria,
c) definimos claramente los trabajadores expuestos
y finalmente
d) consideramos que la vigilancia epidemiologica
debe de efectuarse de forma permanente en todos
los aspectos higienicos-sanitarios que condicionan
el fenomeno salud del trabajador-enfermedades relacionadas
con el trabajo con el objetivo de prevenir las enfermedades
profesionales y otros daños a la salud.
RESULTADOS DEL TRABAJO:
El proceso por el cual un factor de riesgo
laboral produce una consecuencia negativa en el
trabajador se puede esquematizar en un eje constituido
por los siguientes elementos: factor de riesgo nocivo
y peligroso - exposición - efecto [6].
La vigilancia de estos eventos, constituyen la recogida,
análisis y diseminación de resultados,
con el objetivo de lograr un óptimo estado
de salud [8]. Por tanto, conocemos cuáles
son nuestros problemas y lo grande que son, hacia
donde debemos enfocar las soluciones, lo bien o
mal que las mismas han funcionado, y sí,
a lo largo del tiempo hay una mejora o un deterioro
de la situación. Sus objetivos principales
se pueden resumir de la manera siguiente:
a) prevenir las enfermedades profesionales, las
relacionadas con el trabajo y otros daños
a la salud;
b) detección de eventos nuevos, desconocidos,
no esperados, anticipando daños a la salud
del trabajador;
c) evaluación de las medidas de control;
y
d) desarrollar aspectos epidemiológicos para
controlar, prevenir y erradicar este grupo de enfermedades.
1- VIGILANCIA DE LOS FACTORES DE RIESGO
NOCIVOS Y PELIGROSOS EN EL AMBIENTE LABORAL:
El mantenimiento del buen estado de salud del trabajador
está dado por las condiciones higiénico-sanitarias
satisfactorias y el control del agente de riesgo
nocivo y peligroso, cuya identificación consiste
en concientizar que el agente agresor a la salud
constituye un riesgo presente en el ambiente laboral
y que existe una ruta de exposición, por
lo que debemos detectar situaciones que puedan originar
daños y comprobar si las medidas de control
que se aplican son suficientes o ya no resultan
adecuadas. Por tanto debemos caracterizar cuáles
agentes físicos, químicos, biológicos
y psicofisiológicos son capaces de producir
enfermedad cardiovascular, por ejemplo:
1- Factores de riesgo físicos nocivos
y peligrosos:
1.1- Ruido. Ante la influencia
de ruidos de varias intensidades y características
espectrales, Ponomarenko [9] encontró descenso
de la presión del pulso, decrecimiento de
la presión sistólica, incremento de
la presión diastólica y una disminución
en la razón del pulso después de una
hora de exposición a ruido de banda ancha
de 75 dB(A), por el contrario, Terent’yev y col
[10]. hallaron que la exposición a 101 dB(A)
por una hora, conducía a un descenso en la
presión diastólica. Según otros
estudios [11], el ruido causa una reacción
ergotrópica en el sistema circulatorio, con
vasocronstricción periférica y disminución
del volumen sistólico, sin alteración
de la frecuencia del pulso y de la presión
sanguínea. Además se han encontrado
indicios de una asociación entre la exposición
continua al ruido y la vasocronstricción,
que se manifiesta fundamentalmente en las zonas
periféricas del cuerpo, como los dedos de
las manos, pies y el lóbulo de la oreja [12].
1.2- Vibraciones. Son responsables
de alteraciones vasculares. No obstante, se ha descrito
la repercusión sobre el corazón a
través de un mecanismo estructural al nivel
de la unión actina-miosina. Este mecanismo
sería el responsable de la instauración
de una insuficiencia energético-dinámica,
lo cual es fácil de sospechar cuando en el
electrocardiograma (ECG) hallamos un alargamiento
del segmento QT [12].
1.3- Calor. Los grados extremos
de calor y humedad pueden afectar considerablemente
el sistema cardiovascular, especialmente cuando
se trata de personas que padecen enfermedades subyacentes.
Aunque la aclimatación a ambientes cálidos
requiere 10 días para sujetos sanos, es posible
que las personas con función miocárdica
disminuida no puedan responder a la exposición
térmica mediante el aumento del gasto cardíaco.
No obstante, pese a los bien definidos efectos del
calor sobre el desempeño cardiovascular,
especialmente en personas susceptibles, existe poca
evidencia epidemiológica que indique un incremento
de la mortalidad en poblaciones expuestas a altas
temperaturas en el lugar de trabajo [4]. Además
por un mecanismo, no claramente establecido, puede
establecerse una hipertensión arterial, la
cual, evolutivamente, puede repercutir sobre la
víscera cardíaca dando lugar a una
cardiopatía hipertensiva [12].
1.4- Frío. Su exposición
surte efectos adversos en el sistema cardiovascular
produciendo anoxia y contracción de los vasos
sanguíneos, lo cual da como resultado una
mayor carga de trabajo cardiovascular. Numerosos
pacientes con cardiopatía coronaria son sensibles
al frío y responden con un incremento de
la frecuencia cardíaca y de la presión
sanguínea. El espasmo coronario aislado y
exclusivamente producido por las bajas temperaturas
no ha podido ser puesto de manifiesto como causa
de isquemia. Sin embargo, sí conocemos como
las bajas temperaturas pueden producir vasoespasmo
en zonas de trombosis. Se ha demostrado en el norte
de Finlandia que la mortalidad por infarto coronario
guardaba relación con el mes y la temperatura
media, siendo más del 20 % más alta
en diciembre-febrero que en julio-agosto. Sin embargo,
no se han hecho estudios de cohortes de trabajadores
expuestos al frío en el medio laboral [4].
1.5- Radiaciones ionizantes. La
isquemia miocárdica es una realidad, relativamente
frecuente, en trabajadores expuestos a este tipo
de radiaciones. El mecanismo por el que aparecen
crisis de angina e infarto del miocardio, no es
otro que el desarrollo de la trombosis coronaria
[12].
2- Factores de riesgo químicos nocivos
y peligrosos:
2.1- Alcoholes y glicoles. Aunque
es claro el mecanismo para la miocardiopatía
alcohólica, es sin embargo dudoso para la
exposición a alcoholes industriales. Lo que
sí es evidente es que la exposición
a estos productos se puede traducir en dilatación
de ambos ventrículos y, con menos frecuencia,
en dilatación de las aurículas [13].
2.2- Antimonio. Su exposición
puede conllevar, de una parte, la degeneración
inflamatoria del tejido específico de conducción;
de otra, y a través de un mecanismo puramente
tóxico, producir cardiotoxicidad en el ámbito
de las células excitoconductoras -nodo sinusal,
nodo auriculoventricular (AV) y células marcapasos
ectópicas-, finalmente y también mediante
un mecanismo degenerativo, el antimonio puede afectar
a las células contráctiles. Estas
alteraciones se van a traducir en bloqueos de las
ramas derechas e izquierdas, siendo más frecuente
la aparición de hemibloqueos anterior; en
algunos casos se han llegado a observar bloqueos
AV. Las extrasístoles ventriculares suelen
ser más frecuentes que las auriculares y
el bloqueo sinusal suele predominar sobre el paro
sinusal. Finalmente, la intoxicación crónica
por antimonio suele mostrar ondas T planas en el
ECG12.
2.3- Arsénico. Se describen
trastornos de la irrigación periférica
del tipo de la acrocianosis, lo cual provoca en
ocasiones la oclusión vascular completa de
las pequeñas arterias, además se describen
trastornos del ritmo cardíaco, arteritis
y flebitis [12], [13], [14]. El mecanismo de acción
de la intoxicación crónica por arsénico,
en el ámbito cardíaco, se produce
por hipoxemia (inhibición enzimática
e isquemia tisular), especialmente del ventrículo
izquierdo y los trastornos del sistema específico
de conducción12.
2.4- Bario. Provoca afectación
del miocardio [15].
2.5- Bromo. Provoca miocardioesclerosis
e hipertensión arterial [4].
2.6- Bromuro de metilo. Provoca
hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca,
etc. [13], [15].
2.7- Cadmio. Es sabido la toxicidad
de este metal sobre el riñón: afectación
de la función de reabsorción en los
túbulos proximales y disfunción de
la función glomerular. Conocemos, también,
que la prevalencia de hipertensión arterial
se halla ligeramente elevada en trabajadores expuestos
durante varios años a sus vapores; sin embargo,
no ha podido demostrarse taxativamente la influencia
de este metal sobre la presión sanguínea.
Se admite que una posible causa de la relación
cadmio-hipertensión seria la estimulación
de secreción de renina y aldosterona, este
mecanismo explicaría la hipertrofia ventricular
secundaria [12], [15], [16].
2.8- Cloruro de vinilo monómero.
Está demostrado que cuando existe
una larga exposición se produce infiltración
tumoral primitiva en el tejido de conducción,
que explicaría los trastornos del sistema
específico [16], [17].
2.9- Cobalto. La exposición
a este metal puede dar lugar a miocardiopatía
degenerativa [15], [18].
2.10- Disolventes orgánicos. Producen
arritmias [19].
2.11- Disulfuro de carbono. Este
compuesto provoca una disminución de la actividad
fibrinolítica y alteración del metabolismo
lipídico. Mecanismos ambos que van a llevar
al corazón a una aterogénesis coronaria,
que en definitiva podrá traducirse en isquemia
a nivel de ambos nodos, del tejido de conducción
y del propio miocardio, con los signos y síntomas
propios de estas alteraciones [12], [20].
2.12- Hidrocarburos (halogenados, alifáticos
y aromáticos). Por su acción
de estimulación adrenérgica, así
como por la especial sensibilización miocárdica
a los efectos arritmogénicos de las aminas
simpaticomiméticas, pueden dar lugar a la
aparición de hipertensión arterial
(cardiopatía hipertensiva), fenómenos
extrasistólicos, crisis de taquicardia sinusal
y taquicardia paroxística auricular [12],
[13].
2.13- Mercurio. A nivel miocárdico,
producen un retardo de la repolarización
eléctrica debido a la alteracion enzimática
sobre el metabolismo de los iones sodio, potasio
y magnesio13. Además de moderada afectación
tubular y en ocasiones glomerular a nivel renal
que secundariamente provocan el daño cardiovascular
[12], [15].
2.14- Monóxido de carbono.
En grupos de alto riesgo se invoca la acción
agravante y desencadenante de trombosis coronaria,
taquicardia sinusal, extrasístoles, fibrilación
y flutter auricular las manifestaciones de angina
de pecho e incluso infarto del miocardio en los
trabajadores expuestos [12]. En el ECG podemos encontrar
alteraciones del espacio ST y taquicardia [13],
[15].
2.15- Nitratos orgánicos. Producen
tanto cardiopatías como la muerte repentina
al eliminarse la exposición [4], [13].
2.16- Plaguicidas organoclorados.
Los mismos pueden dañar la víscera
cardíaca por alteraciones enzimáticas
a nivel miocárdico, actuando directamente
sobre el metabolismo del magnesio, sodio y potasio.
El efecto de esta disfunción metabólica
es un retardo de la repolarización miocárdica,
que se pone de manifiesto por cambios del segmento
ST y de la onda T en el ECG [12].
2.17- Plaguicidas organofosforados. Producen
la inhibición de la colinesterasa sanguínea,
provocando el llamado síndrome muscarínico
(aumento de sudoración, lagrimeo y salivación)
que será el responsable de la bradicardia
y/o taquicardia. Además se invoca el mecanismo
de vasoespasmo coronario para justificar las crisis
de angina de pecho que han presentado algunos trabajadores
expuestos a estos productos [12].
2.18- Plomo. El daño a la
salud del trabajador puede producirse por tres mecanismos:
a) vía hipertensión arterial por afectación
renal primaria (por provocar tubulopatía
proximal); b) aumento de las resistencias periféricas
por alteracion de la pared de los vasos y,
c) por infiltración celular en el tejido
especifico de conducción [12], [15].
2.19- Sulfuro de carbono. La intoxicación
crónica provoca aumento de las enfermedades
coronarias y de la arterioesclerosis cerebral [15].
2.20- Tetracloruro de carbono.
Se dice es capaz de provocar fibrilación
ventricular con muerte subita [15].
2.21- Yodo. Provoca el llamado
yodismo donde se destaca la taquicardia [15].
3- Factores de riesgo biológicos
nocivos y peligrosos:
Ciertos agentes bacterianos como los adenovirus
(psitacosis), leptospiras, las brucelas, etc., tienen
especial apetencia por el tejido específico
de conducción, produciéndose en consecuencia
alteraciones a este nivel; el bloqueo AV se suele
encontrar con gran frecuencia. De otra parte, la
infección “in situ” puede traducirse en una
miocardiopatía inflamatoria con crecimiento
biventricular (leptospirosis) [12] y colapso vascular
[21]. La tripanosomiasis americana provoca afectación
miocárdica, la más frecuente da lugar
a una miocarditis aguda, en ocasiones con derrame
pericárdico que induce una dilatación
e insuficiencia cardíaca con arritmias o
sin ellas (fibrilaciones y bloqueos) y desenlace
fatal [15].
4- Factores de riesgo psicofisiológico
nocivos y peligrosos:
4.1- Actividad física. Si
bien se ha comprobado que la actividad física
ejerce efectos beneficiosos sobre varios parámetros
bioquímicos y circulatorios involucrados
en la patogénesis de la cardiopatía
coronaria, y aunque se ha señalado en varios
estudios que representa una protección contra
esa enfermedad, persiste la duda, puesto que el
riesgo de morir de una enfermedad cardíaca
coronaria es considerablemente más elevado
durante o después de un ejercicio físico
vigoroso [4]. Además, el realizar trabajos
muy arduos o levantar cargas muy pesadas puede ser
nocivo [22].
4.2- Estrés. El estrés
originado por determinadas condiciones de trabajo
a las que se les une la insatisfacción laboral
es capaz de producir manifestaciones funcionales
tales como: extrasistolia auricular y ventricular
y taquicardia sinusal por estimulación adrenérgica.
Cuando estas manifestaciones se suceden con gran
asiduidad y durante períodos de tiempo alargados,
observamos un costo cardíaco elevado, el
cual puede ponernos sobre aviso de un posible desfallecimiento
cardíaco (bajo gasto, aumento de resistencias
periféricas y dilatación secundaria
de las cámaras cardíacas) [12]
4.3- Trabajo por turnos. Varios estudios
señalan que existe una vinculación
entre la cardiopatía coronaria y el trabajo
por turnos [13]. La relación causal se debe
directamente a cambios en el sistema neuroendocrino
como consecuencia de la irregularidad del horario
laboral y a las perturbaciones de la vida social,
o bien, indirectamente a los malos hábitos
alimentarios y al consumo de tabaco, que acompañan
a un estilo de vida irregular [4].
2- VIGILANCIA DE LA EXPOSICIÓN:
La finalidad de la observación del estado
de salud de los trabajadores es la necesidad de
comprobar el impacto de las condiciones de trabajo
sobre su salud, es decir, caracterizar al sujeto
como expuesto a riesgo (Grupo II de la dispensarización
empleada por el Médico de la Familia) y observar
si el agente alcanza la víscera cardíaca
o no asegurándonos su buena aptitud para
el desarrollo de la actividad que realiza.
Ser ambicioso en el logro de mejorar el estado de
salud mediante acciones integrales determina en
el Médico de la Familia trabajar con la dispensarización,
las actividades de terreno y el Análisis
de la Situación de Salud, haciendo uso de
instrumentos adecuados (historia clínica
individual, familiar, etc.), y así lograr
la investigación de aquellos aspectos de
salud relacionados directamente con las características
del puesto de trabajo desempeñado, el estudio
de los factores de riesgo no laboral-dependientes
y la información sanitaria necesaria sobre
hábitos saludables. Se trata de evaluar la
exposición cuidadosamente, utilizando métodos
convencionales de la higiene del trabajo. El problema
principal es cómo asegurar la obtención
de datos de exposición retrospectivos, que
son imprescindibles por el hecho de que la aterogénesis
que precede a los ataques cardiovasculares es un
proceso lento y crónico que debe relacionarse
con una exposición prologada [4].
3- VIGILANCIA DEL EFECTO:
Un diagnóstico precoz y tratamiento oportuno
permite conocer cuando el efecto adverso se manifiesta
clínicamente. Se debe interconsultar el paciente
con el especialista de medicina interna, el cardiólogo
o el encargado de la salud ocupacional, en caso
de diagnóstico presuntivo de alguna de las
siguientes formas de presentación de las
enfermedades cardíacas de origen laboral:
1-Cardiopatia coronaria. La enfermedad
coronaria puede aparecer, a consecuencia de dos
mecanismos distintos y directamente relacionados
con su trabajo. La primer presentación sería
la estricta etiopatogenia arteriosclerótica
en la que habría que considerar el papel
que juegan determinados factores de riesgo como
la exposición a disulfuro de carbono, monóxido
de carbono, inhalación de polvos fibrógenos
y manipulación de ciertos metales pesados,
debido también a este mecanismo puede llegar
a producirse la enfermedad coronaria en trabajadores
expuestos a niveles elevados de ruido y radiaciones.
El otro mecanismo es aquel que no tiene una base
arteriosclerótica es decir, la enfermedad
se instaura por vasoespasmo, el cual puede provocar
de un mecanismo de deprivación como ocurre
en los trabajadores expuestos a vapores volátiles
capaces de producir una gran dilatación del
árbol coronario [12].
2- Cardiopatía hipertensiva.
Ciertos metales como el plomo, cadmio, etc., son
capaces de producir hipertensión arterial
secundaria. Se trata de un mecanismo de afectación
renal, tal y como ocurre también para ciertos
disolventes derivados de los hidrocarburos. Así
mismo, ciertas condiciones de trabajo pueden alterar
la personalidad del trabajador, alteración
que unida a la personalidad y a fenómenos
estresantes, inciden en la aparición y/o
agravación de la hipertensión arterial
[12]. La prevención de la hipertensión
es la medida más importante universal y menos
costosa, por lo que es necesario una estrategia
individual y poblacional para modificar positivamente
los estilos de vida, para obtener estos beneficios
[3].
3- Miocardiopatías. La alteración
estructural del miocardio puede originarse tras
la exposición a determinados agentes industriales.
Mecanismos inflamatorios por etiología infecciosa,
como ocurre en el caso de trabajadores del sector
ganadero (brucelosis) o en el sector agrícola
(leptospirosis), pueden degenerar en una miocardiopatía
inflamatoria, que a la “postre” se traducirá
en dilatación o hipertrofia de las cámaras
cardíacas. Del mismo modo y a través
de un mecanismo de inhibición enzimática,
con la consiguiente hipoxia celular, puede tener
lugar la aparición de una miocardiopatía
por arsénico. En ocasiones, el proceso fisiopatológico
no es bien conocido, aunque la etiología
ha quedado claramente demostrada, como sería,
por ejemplo, el caso de los trabajadores que manipulan
cobalto, el cual es capaz de producir cardiopatía
orgánica y, aunque el mecanismo etiopatogénico
no está bien demostrado, se invoca una afección
degenerativa de las fibras miocárdicas [12].
4. Arritmias cardíacas y trastornos
de la conducción. Más allá
de una docena de productos industriales, así
como otros agentes físicos, son capaces,
a través de distintos mecanismos de acción,
de actuar insidiosamente sobre determinadas células,
aquellas que se caracterizan por poseer una especial
capacidad de autoexcitación, pueden verse
afectadas bien por isquemia tisular (disulfuro de
carbono), bien por aumento de la estimulación
adrenérgica. Esta afectación dará
lugar a alteraciones del ritmo cardíaco.
De otra parte, la afectación por otros tóxicos
a células diferenciadas, células de
transición a nivel de nodo auriculo ventricular,
o incluso de aquellas otras células mucho
más diferenciadas como las células
contráctiles, darán lugar a trastornos
de la conducción del estímulo y de
la propia contractilidad miocárdica. La mayor
parte de estos trastornos de la conducción
se producen por degeneración inflamatoria
del tejido específico, bien infiltración
tumoral primitiva, bien por infiltración
celular o, como ocurre con la exposición
al cloruro de vinilo monómero, por una posible
reacción antígeno-anticuerpo [12].
5- Enfermedades vasculares de origen laboral.
En Seguridad y Salud del Trabajador debemos prestar
atención a los cuadros clínicos de
angiopatía periférica dados por traumatismos
de arterias y venas (en casos de accidentes del
trabajo); enfermedades vasoespásticas y algunos
trastornos venosos, por ortostatismo y por otras
alteraciones posturales [12].
MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL:
De forma didáctica para mejor comprensión
la dividiremos en el hombre y en el entorno donde
se realiza la actividad laboral.
En el hombre:
Uso de los equipos de protección personal.
Exámenes médicos preventivos que contemplen
controles biológicos (tanto en el pre-empleo,
periódico y de reintegro).
Educación sanitaria para cambiar estilos
de vida inadecuados (mal hábito de fumar,
ingestión de bebidas alcohólicas,
higiene personal incorrecta, etc.) por los correctos
y saludables.
En caso de enfermar, separar al trabajador del factor
de exposición ya que suele desaparecer la
enfermedad, salvo que los desarreglos estructurales
del tejido miocárdico hayan dado lugar a
una situación irreversible [4].
En el ambiente laboral:
Solicitud de la licencia sanitaria y ambiental para
realizar la actividad.
Control de los valores permisibles para los agentes
físicos y químicos.
Eliminación de los agentes estresores.
Ergonomía del puesto de trabajo.
Seguridad en las máquinas (control del ruido,
aislamiento, etc.).
CONCLUSIONES
1.
Puede afirmarse que el control de los factores de
riesgo de las enfermedades cardiovasculares constituye
anhelo del Estado, pero que es necesario contar
con el interés y el esfuerzo de las administraciones,
ejecutivos, técnicos de seguridad y salud,
etc. para hacerlo una realidad.
2. En proporción a la magnitud del problema,
es notablemente insuficiente la actual investigación
epidemiológica en los colectivos laborales
sobre la multicausalidad de este grupo de enfermedades.
3. Es preciso disponer de datos de morbi-mortalidad
por enfermedades cardiovasculares de etiología
ocupacional a nivel local, municipal, provincial
y nacional con una adecuada recolección de
datos en especial para la vigilancia en salud, planificación
y evaluación del programa de control de enfermedades
cardiovasculares.
4. El Médico de la Familia constituye el
mejor representante respecto a la eficaz identificación
y administración de las condiciones que puedan
producir alteraciones cardiovasculares de etiología
ocupacional, al formarse con conocimientos en higiene
del trabajo, medicina, cardiología, ciencias
del comportamiento y otras disciplinas.
5. Existe poco conocimiento a escala empresarial
de estos agentes nocivos y peligrosos que demandan
una organización con empleadores altamente
preparados en materia de higiene, seguridad, salud
del trabajador y protección del medio ambiente.
RECOMENDACIONES:
1.
Se deben hacer esfuerzos a escala local para evaluar
la magnitud del problema de las enfermedades cardiovasculares
relacionadas con el trabajo.
2. Por medio de estudios epidemiológicos
sobre enfermedades cardiovasculares relacionadas
con el trabajo se deben identificar y describir
los agentes causales en términos cualitativos,
evaluando objetivamente, cuando sea posible, los
factores ambientales y humanos que sirven como indicadores
de riesgo laboral.
3. El tema de enfermedades cardiovasculares de origen
ocupacional, debe incluirse en la capacitación
de Post-grado de nuestros profesionales, así
como, representantes de organizaciones de masas
(principalmente los sindicatos), administradores,
técnicos de seguridad y salud del trabajador,
de higiene y epidemiología, y otros. Dicha
capacitación debe incluir asimismo temas
vinculados con la etiología, factores de
riesgo, prevención, rehabilitación
y reincorporación al trabajo.
4. Es necesario que nuestros Médicos de Familia
realicen investigaciones destinadas a la identificación
de estrategias de intervención y control
de factores de riesgo nocivos y peligrosos relacionadas
con este grupo de enfermedades.
5. Deben hacerse esfuerzos para mejorar las técnicas
de evaluación de la seguridad social a corto
y largo plazo por esta causa, para la salud y la
economía, especialmente de aquellas que causan
muerte o incapacidad permanente.
6. A escala empresarial se debe destacar la importancia
de recolectar datos que contemplen la atención
a los peligros específicos que amenazan a
los trabajadores y que pueden ser causas de aparición
de estas enfermedades con afectaciones de la seguridad
social a corto y largo plazo.
BIBLIOGRAFIA
1.
Programa Nacional de prevención y control
de las enfermedades cerebrovasculares / Miguel Buergo
Zuaznábar... [et al.]. Ciudad de la Habana.
2000. 31 p.
2. Asegura informe que las enfermedades cardiovasculares
amenazan a los países en desarrollo. Documento
en línea http://www.sld.cu/mailman/listinfo/diaria
(consultado: 22 diciembre 2003).
3. Programa Nacional de prevención, diagnóstico:
evaluación y control de la Hipertensión
Arterial / Ignacio Macias Castro... [et al.]. Ciudad
de la Habana. 1998. 53 p.
4. Epidemiología de las enfermedades y accidentes
relacionados con el trabajo / Organización
Mundial de la Salud. Madrid: Serie de informes técnicos
777 OMS, 1989. 72 p.
5. Suri, Jesús A. Manual básico sobre
seguridad, salud y medio ambiente laboral. Ciudad
Habana, 2001. 91 p.
6. García Gómez, Monserrat. La Vigilancia
de la salud de los trabajadores. Mapfre
seguridad (Madrid) (69):83-85. Primer trimestre.
1998.
7. Introducción a la Medicina General Integral
/ Leonardo Sánchez Santos... [et al.]. Ciudad
de la Habana: Editorial Ciencias Médicas,
2001. 204 p.
8. Vigilancia en la Atención Primaria de
salud / Pablo Feal Ganizares...[et al.].Ciudad de
la Habana: Editorial Ciencias Médicas, 2001.
204p.
9. Ponomarenko, I… [et al.]. The influence of noice
of differente intensity lovels and spectral compositions.
Labor Hyg and occup deseases (Londres)
10(3):32-37, jul. - sep. 1989
10. Teren’yev. V. G… [et al.]. The Reaction of human
nervous and cardiovascular systems to the influence
of the aviation noise. Zh. Voennomec
(Praga) 12( 6):55-59, jan. - march. 1989
11. El ruido: criterio de salud ambiental / Organización
Panamericana de la Salud. México, 1983. 57
p.
12. Iglesia Huerta, Antonio De la. Vigilancia cardiovascular
y trabajo: un reto para los servicios de prevención.
Mapfre Medicina (Madrid) 9(1):15-24,
primer trimestre. 1998
13. Oficina Internacional del trabajo. Enciclopedia
de medicina, higiene y seguridad del trabajo CD
Rom Versión 2001
14. Alvarez Denis, Joaquín. Enfermedades
profesionales en Cuba. Ciudad de la Habana : Editorial
Cientifico-Técnica, 1987. 370 p.
15. García Arino C. Síntesis diagnóstica
de las enfermedades profesionales por metales, productos
químicos y agentes vivos. Madrid: Editorial
Mapfre, 1996. 290 p.
16. Lauwerys R… [et al.]. Aspects biologique de
l’exposition professionnelle au cadmium et á
certains autres metaux. Rev Epidémiol
Santé Publ (Paris) 34 (4-5): 280-285,
jan. - march 1986.
17. Doll R. Effect of exposure to vinyl chloride:
an Assessment of the evidence. Scand J Work
Environ Health 14(2):61 - 78 oct. - dec.
1988
18. Kennedy A. [et al.]. Fatal myocardial diasease
associated with industrial exposure to cobalt. Lancet.
19: 412-414, jan - march 1981
19. Rantanen, J. Effect of accidents on public health
and national economy. Journal of occupational
accidents 4(2-4): 195-203, oct. - dec.
1982
20. Nurminen M, Herberg S. Effects of intervention
on the cardiovascular mortality of workers exposed
to carbon disulphide: a 15 year follow up. Br
J Industr Med. (London) 42:32-35, jan.-
march 1985.
21. Moisés Morejón García.
Leptospirosis. En Temas de Medicina
General Integral.: t.II Ciudad de la Habana, 2001.
p.421-424,
22. Efectos de los riesgos ocupacionales en la salud
reproductiva de la mujer. (Documento en línea)
http:/www.cdc.gov/spanish/niosh/index.html (consultado:
7 junio 2003).
|
|
|
|