Revista Electrónica " Ciencias Holguín"
     

Trimestre enero-marzo

Año XVIII,  No. I,  Mes enero 2012
ISSN 1027-2127
TITULO:

Acciones y habilidades. Algunas discrepancias entre psicólogos y didactas

TITLE: Actions and skills. Some discrepancies between psychologists and teachers

AUTOR:

Carlos Ezequiel Pino-Pupo. ezequielpino@hlg.rimed.cu


PAIS:

Cuba

RESUMEN
Abordó puntos de vista discrepantes entre representantes de algunas escuelas de Psicología y de Didáctica cubanas. Durante varios años de investigación en torno a la problemática de la formación de habilidades, se han encontrado posiciones teóricas, muy variadas y son diversos los criterios acerca de la movilidad entre las acciones y las operaciones y en torno a la automatización de unas u otras. Se analiza la equivalencia entre términos de la Didáctica, la Psicología y la Metodología con una propuesta nueva. La intencionalidad del artículo radica en que a partir de las posiciones teóricas asumidas, puede haber una reconsideración de términos utilizados como son los casos de la acción, la operación, la habilidad y el hábito.

PALABRAS CLAVES:

ACCIONES; OPERACIONES; HABILIDADES; HÁBITOS.

ASTRACT
Conflicting views between representatives of some Teaching and Psychology schools in Cuba were adddressed. During several years of research on the issue of skill training, very varied theoretical positions have been found and there are different views about mobility between actions and operations and regarding the automation of one or the other. We analyze the equivalence between terms in Teaching, Psychology and Methodology with a new proposal. The intent of the article is that from the theoretical positions taken, there may be a reconsideration of terms used as in the case of the action, operation, skill and habit.

KEY WORDS:

ACTIONS; OPERATIONS; SKILLS; HABITS.

INTRODUCCIÓN
A partir de 1995 en nuestro país tiene lugar una intensificación de las investigaciones relacionadas con el proceso pedagógico, con énfasis en la Educación Superior, impulsadas estas por la creación de varios centros de estudio y la apertura de maestrías y doctorados en ciencias pedagógicas y en ciencias de la educación. Se elaboraron diversos materiales para apoyar la formación curricular, sobre todo de master, que fueron de mucha utilidad y que marcaron hitos en las ciencias pedagógicas en el ámbito nacional. Estas producciones vinieron a llenar el vacío que se estaba produciendo por la falta de publicaciones tanto nacionales, como de las que ya no vendrían de la extinta Unión Soviética, de cuyas Psicología y Pedagogía con toda prudencia nos nutrimos.

En la actualidad, los investigadores de nuestro país continúan trabajando en las más disímiles ramas de saber humano. En la Psicología se publican artículos sumamente interesantes que sirven como nexo entre los clásicos --los de la Psicología Soviética-- y las concepciones actuales de reconocidos psicólogos cubanos.

Una problemática alrededor de la cual se han escrito valiosos trabajos es la referente a la formación de habilidades. Son varios los autores, entre los que se destacan Fuentes G., H. C. y Álvarez V., I. B. (1998); Mestre G., U. y Fuentes G., H. C (2007), los que han hecho propuestas muy interesantes sobre la concepción de un sistema de habilidades y de la metodología para su formación desde una óptica predominantemente didáctica.

Del tema de las habilidades se han ocupado investigadores cuya influencia sirve de referente obligatorio en nuestros días. Podemos citar algunos como Leontiev, A. N. (1981); Galperin, P. Ya. (1982); Petrovsky, A. V. (1985) y Talízina, N. F. (1988). Entre los cubanos se destacan Álvarez de Z., R. M. (1982); Brito, H. (1987); Márquez R., A. (1995); Fung, T. G. (1996); Fuentes G., H. C. (1998); Álvarez de Z., C. M. (2000); Rodríguez G., M, y Bermúdez S., R. (1996, 2003).

Si se hace una exhaustiva revisión bibliográfica en torno a la definición de las habilidades encontraremos varias. En el ámbito nacional, Rodríguez R., M. y Bermúdez S., R. (2003) han realizado una minuciosa sistematización teórica en torno a las definiciones de este concepto y han concluido de forma sintética “que la habilidad es aquella acción que ha sido plenamente dominada”(1), con lo cual coincidimos y cuyas posiciones teóricas sirven de base a este trabajo.

MATERIALES Y MÉTODOS
Atendiendo a los presupuestos teóricos asumidos, queda claro que entre los conceptos acción y habilidad existe una diferencia notable. Esto lo aclaran Rodríguez R., M. y Bermúdez S., R. (2003, p. 90) al tomar como punto de partida “que cualquier acción no necesariamente es una habilidad”(2), lógicamente solo aquella que haya sido plenamente dominada.

La habilidad es un concepto que la Psicología no ha tenido que importar de otras ciencias. Como ya se ha explicado, es el resultado de la ejecución de una acción con alto nivel de dominio, y si se tiene en cuenta que “Toda acción, sea cual fuere el contexto en el que se ejecute, es y será siempre un hecho de naturaleza psíquica”(3), la habilidad también lo es, aunque la Didáctica haga uso del mismo.

En la investigación realizada para la elaboración de nuestra tesis doctoral, Pino P., C. E. (2003) encontramos una interesante monografía sobre la dinámica del proceso docente educativo en la educación superior, de los autores Fuentes G., H. C. y Álvarez V., I. B. (1998), el cual ha sido suficientemente divulgado y ha resultado de mucha utilidad para los que intentan hacer alguna propuesta a las didácticas particulares de las ciencias que imparten. En la mencionada obra se aborda, en el capítulo V, la correspondencia entre algunos conceptos trabajados en los ámbitos de la Psicología, la Didáctica y la Metodología. Dicha relación se ilustra en una tabla que se reproduce a continuación:

Una versión más acabada de la tabla anterior es la siguiente:

Los autores, al explicar las relaciones expuestas en la primera tabla expresan: “En el plano didáctico, a la acción le corresponde la habilidad y en el metodológico al método, siendo éste el orden, la secuencia, el modo de desarrollar tanto la acción como la habilidad para alcanzar el objetivo.”(4) Desde los referentes teóricos de la Psicología que se asumen, existe más de una discrepancia con lo expresado.

¿Por qué a la acción (enmarcada en el plano psicológico) le corresponde la habilidad en el plano didáctico? La inconsecuencia teórica con respecto a la Psicología radica en que están colocando en un mismo nivel a la acción y a la habilidad. El término habilidad existe en Psicología y es diferente del término acción, aunque entre el uno y el otro solo exista la distancia que implica el grado de dominio de la acción por parte del sujeto que la ejecuta, pero no son lo mismo. A esa habilidad que aparece en el plano didáctico, le corresponde en el plano psicológico la misma habilidad, la que puede ser expresada como acción perfectamente dominada, con la salvedad de que en Didáctica esa habilidad implica, favorecer la dirección del proceso enseñanza aprendizaje, en función de lograr el dominio perfecto de la ejecución del invariante de la acción por parte del estudiante.

Es frecuente en las ciencias sociales otorgarle diferente significado a un mismo concepto, al ser este usado en una ciencia o en otra. En las ciencias exactas, hemos aprendido que, por ejemplo, el electrón es el mismo en Física al estudiar la Electrostática o el Electromagnetismo, y sigue siendo el mismo electrón en Química al estudiar la distribución electrónica de un elemento químico dado. En estas ciencias no se habla de que el electrón tiene una masa para la Física, pero que en Química ya no es esa porque se está “hablando desde el punto de vista de la Química”.

En las ciencias humanísticas se debería practicar lo mismo. La falta de consensos terminológicos ha conducido a tener un sinnúmero de términos, para entender los cuales, ya se necesita un diccionario de acepciones. En las ciencias exactas, los científicos han llegado a establecer convenios, que son respetados por todos. Al Igual que se acordó que la corriente directa fluye de positivo a negativo, aunque en realidad los que se mueven son los electrones, pudiera llegarse a términos convencionales en la Psicología, la Didáctica y la Metodología, lo que implicaría asumirlos también en la Pedagogía.

En el mismo trabajo de Fuentes G., H. C. y Álvarez V., I. B. (1998) se plantea además: “La acción (plano psicológico), una vez dominada por el sujeto a través de un proceso de aprendizaje (plano didáctico), se transforma en habilidad de éste…”(5) Con respecto a esta afirmación también tenemos opiniones diferentes ya que como se plantea, el aprendizaje es visto como un proceso que tiene lugar en el plano didáctico. Analicemos, por solo citar un ejemplo, las posiciones con respecto al aprendizaje de unos de los clásicos de la psicología soviética, Petrovski, A. V. (1985): “el aprendizaje es una modificación adecuada y estable de la actividad que surge gracias a una actividad precedente y no es provocada directamente por reacciones fisiológicas innatas del organismo”(6), el cual plantea, además, su definición de la esencia fisiológica del aprendizaje: “El aprendizaje consiste en la formación, por el sistema nervioso central, del reflejo de determinados estímulos, así como de las situaciones estimuladoras de los programas de determinadas reacciones a las mismas”(7). El aprendizaje es un p(1)roceso, ante todo, psíquico, sin que esto le reste importancia al rol que desempeña la Didáctica en el mismo.

Cierto es que la acción, a través de un proceso de aprendizaje, que va desde la ejecución de las acciones materiales hasta las acciones mentales, puede convertirse o no en habilidad. Esto solo depende, repetimos, del grado de dominio por parte del sujeto que las ejecuta, sin embargo, una vez convertida la acción en habilidad, esta sigue perteneciendo al plano psicológico, aunque el mismo término tenga su equivalencia en el plano didáctico. Esto lo ratifican Rodríguez R., M. y Bermúdez S., R. (2003) al afirmar que “Toda acción, sea cual fuere el contexto en el que se ejecute, es y será siempre un hecho de naturaleza psíquica.”(8)

Otro planteamiento con el que se discrepa es el siguiente: “las operaciones constituyen la estructura técnica de las acciones y de las habilidades”. El hecho de que las operaciones se deriven de las acciones es cuestionable ya que existen posiciones diferentes, así por ejemplo, Rodríguez R., M. y Bermúdez S., R. (2003) no coinciden con Leontiev, A.N. (1981) al declarar:”La brecha principal de alto riesgo que dejó A. N. Leontiev en su sistema referencial teórico consiste, a nuestro modo de ver, en la posibilidad de que las operaciones podrían derivarse de la actividad consciente, o sea, de las acciones,”(9) y se cuestionan:
“¿No es acaso notoriamente contradictorio el hecho de que “...las acciones y las operaciones tienen distinto origen, distinta dinámica y distinta función a realizar” (Leontiev, A. N., citado por Rodríguez R., M. y Bermúdez S., R. (2003) ) y que, al mismo tiempo, las segundas puedan ser derivadas de las primeras --como él mismo proclama?”(10) .

Si se asume que:
“con respecto a la acción, la operación sí tiene que estar psicológicamente separada de ella. Si lo consciente no puede devenir inconsciente porque lo primero es ontológicamente superior a lo segundo, entonces las operaciones nunca fueron conscientes, si es que pueden convertirse en funciones inconscientes, o sea mecánicas…,”(11)
entonces las instrumentaciones que configuran una acción (habilidad: acción plenamente dominada) o lo que es lo mismo, la organización instrumental de sus invariantes, no puede estar compuesta de operaciones, sino de otras acciones, pero de menor grado de generalidad.

¿Qué significa en Psicología “estructura técnica”?. En este sentido Rodríguez R., M. y Bermúdez S., R. (2003) son muy precisos:
“Por su propio peso, cae ahora en el análisis el manido término de estructura interna de las habilidades… el concepto de estructura interna de las habilidades nos parece lógicamente inconsistente, pues de haber una estructura interna, tendríamos que referirnos en algún momento a una estructura externa y bien sabemos que de eso jamás se ha hablado. ¡Ni se hablará!"(12)

Más adelante concluyen:
“En última instancia, la estructura es una abstracción y el hecho de serlo ya implica que no es ni interna ni externa…O sea, si algo es interno hay que precisar con relación a qué lo es, pues con respecto a eso mismo habrá otra cosa que será externa… De ahí que no debamos hablar de estructura interna de las habilidades, sino de la organización instrumental de sus invariantes, o lo que es lo mismo, de las instrumentaciones que las configuran.”(13)

RESULTADOS DEL TRABAJO
A partir de los criterios de Rodríguez R., M. y Bermúdez S., R. (2003) podemos afirmar que las habilidades no poseen estructura interna ni externa, así como tampoco estructura técnica, filosóficamente hablando. Las habilidades no tienen estructura, sino organización instrumental, “un orden inalterable en su secuencia de ejecución.”(14) La habilidad es una cualidad inherente al sujeto que de ella se ha apropiado. Sin ese sujeto, no hay habilidad.
A nuestro juicio, teniendo en cuenta las posiciones teóricas asumidas la tabla pudiera quedar de la siguiente forma:

En el plano didáctico ninguno de los conceptos psicológicos cambia su significado, solo la connotación. Tanto la Psicología, como la Didáctica y la Metodología concurren en un mismo proceso docente educativo que es una actividad. Valga recordar que según Álvarez de Z., C. M. (2000) “La didáctica es la ciencia que estudia como objeto el proceso docente-educativo dirigido a resolver la problemática que se le plantea a la escuela: La preparación del hombre para la vida, pero de un modo sistémico y eficiente.”(15)

Con respecto a la relación entre los términos psicológicos y metodológicos, se considera que el modo de actuación no sustituye a la actividad, es en la propia actividad, donde se les enseña a los estudiantes modos de actuación. En cuanto al método, Álvarez de Z., C. lo expresa con bastante claridad: “Si identificamos el proceso (docente educativo) con la actividad, entonces el método es el orden, la consecutividad de las actividades que ejecuta el estudiante para aprender y el profesor para enseñar”(16), pero las habilidades califican la medida en que el uno ha aprendido y el otro ha enseñado --fundamentalmente, porque también aprende--, con la salvedad de que se hace referencia a habilidades diferentes.

Un trabajo no menos importante para la impartición de la Física en la formación de ingenieros fue el publicado por Mestre G., U. y Fuentes G., H. C. (2007). Los autores proponen una estructura para el sistema de habilidades, cuyos niveles de estructuración son los siguientes:
“Nivel de habilidad elemental; Nivel de habilidad automatizada; Nivel de habilidad perfeccionada; Nivel de habilidad generalizada.”(17)

Para estos autores,
“Las habilidades elementales son el contenido de aquellas acciones del sujeto que se sustentan en conocimientos elementales relativos a un objeto de estudio concreto, propio de una rama de la cultura… Entre las habilidades primarias y las elementales existe un carácter relativo, lo cual quiere decir que una determinada habilidad puede comportarse como habilidad primaria o como habilidad elemental dependiendo del objeto de la cultura que se considere en la disciplina. Constituyen habilidades primarias, las habilidades lógicas, motrices y otras.”(18)

Discrepamos de que las habilidades sean el contenido de las acciones y con que existan habilidades motrices. Los argumentos ya han sido expuestos.
“Como habilidades automatizadas. A través de un proceso de ejercitación, que implica el enfrentamiento a situaciones de igual grado de complejidad, de manera que se automaticen las habilidades, siendo el sujeto cada vez menos consciente de sus acciones, es decir, formando hábitos.”(19)

Con el término habilidad automatizada, expresado también por Mestre G., U. y Fuentes G., H. C. (2007, p.45) como hábito, nuestra discrepancia se mantiene. Valga solo recordar lo que plantean los psicólogos con respecto a la automatización:
“No debe haber conocimiento alguno, ni instrumentación alguna, que luego de haberse formado y dominado a nivel consciente se convierta en un hecho de naturaleza inconsciente. Eso sería psicológica y filosóficamente inconsistente. Una habilidad, dado su carácter consciente, no puede devenir hábito”(20).

En otras palabras, no es posible que una habilidad se automatice y mucho menos que se le trate como si fuera un hábito. En el ámbito nacional hay representantes de la Didáctica y de la Pedagogía que tienen concepciones diferentes a los citados, como son García B.; G. (2002); Barreras H., F (2003); Lanuez B., M (2005); Martínez LL., M. (2005) y Addine F., F. (2005), cuyas posiciones no han suscitado discrepancias con respecto a este trabajo.

CONCLUSIONES
• La habilidad como concepto de naturaleza psíquica, no cambia su esencia en el contexto didáctico.

• La habilidad no puede ser automatizada, sí perfeccionada.

• La acción y la habilidad, al igual que el agua y el vapor de agua, no son el mismo concepto, “a pesar de su cercanía”.

• La inconsecuencia teórica de otras ciencias, como la Didáctica, en la definición de algunos conceptos como acción, habilidad, operaciones, hábitos, propios de la Psicología, necesita de un consenso para su utilización, pues su uso inadecuado puede conducir a errores conceptuales insalvables.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
(1) Rodríguez Rebustillo, Marisela; Bermúdez Sarguera, Rogelio. Habilidades profesionales ¡No! Hábitos profesionales ¡si! p. 90.

(2)
Rodríguez Rebustillo, Marisela. Habilidades profesionales ¡No! Hábitos profesionales ¡si! p. 90.

(3)
Ibídem.

(4)
Fuentes González, Homero C. Dinámica del proceso docente educativo de la Educación Superior, p.55.

(5)
Fuentes González, Homero C. Dinámica del proceso docente educativo de la Educación Superior, p..55.

(6)
Petrovski, A. V. Psicología evolutiva y Pedagógica, p 206.

(7)
Rodríguez Rebustillo, Marisela. Habilidades profesionales, p. 92.

(8)
Ibídem

(9)
Rodríguez Rebustillo, Marisela, p. 90

(10)
Ibídem

(11)
Ibídem.

(12)
Ibídem.

(13)
Rodríguez Rebustillo, Marisela. Habilidades profesionales, p. 91

14)
Ibídem.

(15)
Álvarez de Zayas, Carlos M. La Escuela en la vida, p. 45.

(16)
Álvarez de Zayas, Carlos M. La Escuela en la vida, p. 45.

(17)
Mestre G, Ulises. Desarrollo de habilidades profesionales a través de la Física general en estudiantes de ingeniería, p. 63

(18)
Ibídem.

(19)
Mestre G, Ulises. Desarrollo de habilidades profesionales a través de la Física general en estudiantes de ingeniería, p. 63.

(20)
Rodríguez Rebustillo, Marisela. Habilidades profesionales ¡no! Hábitos profesionales ¡si! p.10.

BIBLIOGRAFÍA
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3. Álvarez de Zayas, Rita M. El Desarrollo de habilidades en la enseñanza de la Historia. La Habana; ISP "Enrique José Varona", 1982. 80 h. (Material mimeografiado).

4. Barreras Hernández, Felicito. Modelo pedagógico para la formación y desarrollo de habilidades, hábitos y capacidades. La Habana; IPLAC, 2003. 16 h (Material mimeografiado).

5. Bermúdez Sarguera, Rogelio; Rodríguez Rebustillo, Marisela. Algunas consideraciones teóricas para el tratamiento metodológico de habilidades básicas en la educación superior. Rev. Cub. de Educación Superior (La Habana) 23(1): 39-46, 2003.

6. Bermúdez Sarguera, Rogelio. Teoría y metodología del aprendizaje / Rogelio Bermúdez Sarguera, Marisela Rodríguez Rebustillo. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1996. 268 p.

7. Brito, Héctor. Psicología general para los ISP. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1987. 294 p.

8. Didáctica: teoría y práctica / Gilberto García Batista… [et al.]. La Habana: 2002. 232 p. (Soporte Digital,).

9. Fuentes González, Homero C Dinámica del proceso docente educativo de la Educación Superior / Homero C. Fuentes González, Ilsa B. Álvarez Valiente. Santiago de Cuba; Universidad de Oriente; Centro de Estudios de Educación Superior “Manuel F. Gran”, 1998. 110 h. (Material para la Maestría en Ciencias de la Educación).

10. Fung Goizueta, Talía. Las Habilidades y las capacidades en el proceso de enseñanza aprendizaje del deporte. La Habana; Instituto Superior de Cultura Física “Manuel Fajardo”, 1996. 100 h. (Tesis de doctorado, Ciencias Pedagógicas).

11. Galperin, P. Ya. Introducción a la psicología. La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1982. 433 p.

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13. Lanuez Bayolo, Miguel. Habilidades para el trabajo investigativo: experiencias en el Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño. La Habana; IPLAC, 2005. 28 h (Material mimeografiado).


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16. Martínez LLantada, Marta. Sistema de habilidades investigativas que deben lograrse en el desarrollo de las maestrías. La Habana; IPLAC, 2005. 15h. (Material mimeografiado).

17. Mestre G., Ulises. Desarrollo de habilidades profesionales a través de la Física general en estudiantes de ingeniería / Ulises Mestre G., Homero Calixto Fuentes González. Las Tunas; Centro Universitario de Las Tunas, 2007. 132 h. (Monografía).

18. Petrovski, A. V. Psicología evolutiva y pedagógica. Moscú: Editorial Progreso, 1985. 268 p.

19. Pino Pupo, Carlos Ezequiel. Un modelo para el aprendizaje de las habilidades profesionales como base para la formación de competencias profesionales, en el proceso de formación del licenciado en educación en la especialidad eléctrica, a través de la disciplina electrónica. Holguín; ISP “José de la Luz y Caballero”, 2003. 120 h. (Tesis de doctorado, Ciencias Pedagógicas).

20. Rodríguez Rebustillo, Marisela; Bermúdez Sarguera, Rogelio. Habilidades profesionales ¡No! Hábitos profesionales ¡si! Rev. Cub. de Educación Superior (La Habana) 24(1): 88-108, 2004.

21. Rubinstein, S. L. El Ser y la conciencia. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1979. 328 p.

22. Talízina, N. F. Psicología de la enseñanza. Moscú: Editorial Progreso, 1988. 365 p.


Otras fuentes de información

Rodríguez Rebustillo Marisela. Consulta a la experta a través del correo electrónico (marisela.rguez@infomed.sld.cu) del 27 de enero al 5 de febrero de 2010.



Síntesis curricular deL Autor

DrC. Carlos Ezequiel Pino-Pupo Master en Pedagogía Profesional. Profesor Auxiliar.

Centro de Trabajo: Universidad de Ciencias Pedagógicas “José de la Luz y Caballero”. Ave. de los Libertadores, km 3 ½ y Circunvalación. Holguín. Tel: 0152-236432
e-mail: ezequielpino@hlg.rimed.cu



Fecha de Recepción:22 de abril 2010

Fecha de Aprobación:19 de mayo 2010

Fecha de Publicación: 12 de enero 2012


 

 
 

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