Revista Electrónica " Ciencias Holguín"
     

Trimestre abril-junio

Año XVIII,  No. II,  Mes abril 2012
ISSN 1027-2127
TITULO:
Caracterización de la convivencia en familias con adolescentes y personas ancianas
TITLE:
Characterization of harmonious living in families with adolescents and elders

AUTORES
:


Dania Ondina Feria-González.marcia@cristal.hlg.sld.cu

Aurora García-Gutiérrez.libia@emfer.hlg.sld.cu

Galina Nieves-Gómez.

PAIS:

Cuba

RESUMEN
Abordó regularidades de las familias multigeneracionales en la convivencia con personas ancianas y longevas que influyen en la orientación que se les brinda a los adolescentes para vivir en compañía de otros con un sentido de empatía en las relaciones humanas. Presentó los contenidos orientacionales y las situaciones de aprendizaje que se introducen en los talleres de reflexión que permiten definir los rasgos que caracterizan la convivencia multigeneracional. Planteó la necesidad de que la orientación para la convivencia con personas ancianas y longevas se considere un contenido formativo de esencialidad en la secundaria básica por su incidencia en la formación ciudadana de los adolescentes.

PALABRAS CLAVES: FAMILIA MULTIGENERACIONAL; ORIENTACIÓN FAMILIAR; PERSONAS ANCIANAS Y LONGEVAS; CONVIVENCIA FAMILIAR; ADOLESCENTES.

ABSTRACT
The work deals with regularities addressing multigenerational families with elderly members in order to influence the orientation given to teenagers so that they are capable of living with others with a sense of empathy in human relations. It presented the orientational content and learning situations that are introduced in the workshops of reflection for defining the features that characterize the multi-generational harmonious living. It also raised the need for guidance so that life with elderly family members is considered an essential training content in junior high school for its impact on civic education of adolescents.

KEY WORDS:
MULTIGENERATIONAL FAMILY; FAMILY COUNSELLING; ELDERLY PEOPLE; FAMILY LIFE; ADOLESCENTS.

INTRODUCCIÓN
El diálogo intergeneracional se inscribe en las reflexiones éticas de la contemporaneidad ante la coexistencia de edades extremas de la vida, los más jóvenes convivirán con los muy ancianos lo cual significa un reto dada la costumbre de mantener los ancianos en el seno de la familia lo cual valida la necesidad de hacer prevalecer los puntos de vistas que en diferentes civilizaciones muestran una cultura de vínculo de las viejas y las nuevas generaciones.

La familia multigeneracional constituye uno de los contextos de actuación donde se materializan los vínculos intergeneracionales de forma más explícita como manifestación de los valores, tradiciones y normas trasmitidas a través de la dinámica de las relaciones familiares entre los padres- hijos, abuelos – nietos y de éstos con otros miembros de la familia en un aprendizaje de saberes simultáneo de las generaciones que anteceden y las presénciales.

El artículo presenta los resultados de la investigación realizada por la autora como investigadora del proyecto “Familia para el desarrollo humano” de la UCP José de la Luz y Caballero, basada en su desempeño como profesora, jefa de grado y profesora auxiliar desarrolló una sistematización de experiencias desde la labor docente y la orientación familiar con el objetivo de caracterizar la convivencia en familias multigeneracionales con adolescentes y personas ancianas y longevas para que sea tenida en cuenta en el proceso de orientación familiar en la secundaria básica.

MATERIALES Y MÉTODOS
El proceso de sistematización de experiencias a través de la participación de la investigadora en el diagnóstico, caracterización y orientación de las familias de los adolescentes como psicopedagoga, profesora general integral y jefa de grado en secundaria básica, ha permitido definir problemáticas comunes en familias donde conviven adolescentes y personas ancianas y longevas.

La autora asume la investigación cualitativa, se aplicaron alternativas para el diagnóstico grupal a las familias y la metodología para su estudio del proyecto “Familia para el desarrollo humano” de la Universidad Pedagógica José de la Luz y Caballero. Se realizan estudios de casos de familias multigeneracionales, estudio de documentos como la caracterización psicopedagógica y el expediente acumulativo del escolar, la observación participante. Se desarrollan talleres de reflexión y debate con la participación de adolescentes, padres y otros familiares con la introducción de las situaciones de aprendizaje de reflexión axiológicas creadas por la autora.

RESULTADOS DEL TRABAJO
La complejidad de las relaciones en la familia multigeneracional se evidencia en el modo en que sus miembros asumen los roles generacionales. Los roles generacionales son los asumidos por cada generación en correspondencia con las características de los grupos etáreos que las componen y el contexto histórico-social en el que se desenvuelven, lo asignado culturalmente en lo que influye la idiosincrasia, los prejuicios y esteriotipos y la influencia del sistema de normas y valores de las generaciones que le antecedieron en la medida de lo que ha sido capaz de interiorizar y transmitir una generación a la siguiente.

La familia multigeneracional igual que las de otras tipologías al presentar problemas en su función educativa se convierte en un punto de contradicciones y problemas familiares por los modos de comportamientos de sus miembros, sobre todo pueden presentarse conflictos que involucran a los grupos etáreos que la integran, los llamados conflictos intergeneracionales, son frecuentes los que se producen entre las generaciones adultas y las personas ancianas y longevas que repercuten en los adolescentes, se presentan entre personas de diversas generaciones, como los que se producen entre abuelos y nietos, padres e hijos, padres y abuelos, tíos y sobrinos.

Las necesidades e intereses de las diferentes generaciones entran en contradicción, el modo en que estas se satisfacen provocan tensiones que afectan la armonía familiar al no contarse con los recursos psicológicos para tender puentes de solidaridad entre las nuevas y las viejas generaciones, la falta de empatía propicia un contexto favorable para la aparición de conflictos intergeneracionales que dificultan la convivencia.
Regularmente se adjudica a las personas ancianas y longevas la responsabilidad de ceder ante el más joven durante un conflicto, se les convida a ceder espacio, cambiar costumbres y puntos de vistas en función de la armonía familiar, se daña la imagen de una generación ante la otra, es insuficiente la correlación entre autoridad, disciplina, límites en el establecimiento de reglas familiares sin transgredir los derechos de cada una de las generaciones. Algunos de los conflictos más frecuentes en las familias multigeneracionales con adolescentes y personas ancianas y longevas estudiadas son:

Conflictos entre ancianos y sus hijos adultos: Por lo general aparecen ante las demandas de cuidados de las personas ancianas y longevas, sobre todo de afecto y estimación y la incapacidad de sus hijos para satisfacerlas por causas diversas entre las que se encuentran el estar súper ocupados, la falta de preparación y conocimiento de esta edad de la vida, la incapacidad de la familia para enfrentar unidos los problemas relacionados con la vejez y los problemas materiales sobre todo de viviendas que obliga a la convivencia múltiple sin los recursos necesarios.

Por otra parte los conflictos relacionados con el cumplimiento de los roles generacionales, los padres que no cumplen sus funciones de atención a los hijos y traspasan esa función a los abuelos, los que surgen por la no comprensión del derecho de la ancianidad a valerse por si mismos y a seguir disfrutando de esta etapa de la vida con autenticidad y suficiencia. En otro orden de cosas los que surgen por los propios problemas de las personas ancianas y longevas y su incapacidad de enfrentar los retos de la vejez con un insuficiente nivel de adaptación al grupo familiar, en ocasiones influyen en la disfuncionabilidad familiar al establecer alianzas con sus nietos adolescentes para incumplir las reglas de los padres.

Conflictos entre los adolescentes y las personas ancianas y longevas: Son aquellos que surgen por la violación de límites en las relaciones de los adolescentes con los de más edad sin recibir un correcto modelo moral al respecto por parte de sus padres, de igual forma por la actitud de los adolescentes de insensibilidad e indiferencia y la familiaridad acrílica que se manifiesta en la distribución de los roles familiares con una sobrecarga de tareas domésticas en las generaciones de ancianos, otros conflictos son los que surgen por las diferencias de puntos de vistas de las diferentes generaciones en relación a la moda, los gustos estéticos, las costumbres, los modos de comportamiento y la incapacidad de la familia de lograr consenso, los conflictos que surgen como manifestación de las alianzas que establecen los adolescentes con sus abuelos en contra de los padres y viceversa.

Conflictos entre adolescentes y los adultos responsabilizados con su educación: Se producen por los problemas en la orientación de los adolescentes para convivir con las personas ancianas y longevas, no se garantiza un nivel de preparación de los adolescentes para que puedan comprender esta etapa del desarrollo humano al ser depositarios de mitos, prejuicios y esteriotipos de las generaciones adultas en relación con la edad.

Los padres en la mayoría de los hogares ostentan el poder jerárquico sobre sus hijos, en las relaciones familiares, de forma involuntaria, descalifican a las personas ancianas y longevas ante sus hijos, también surgen conflictos por las formas de comportarse de los adolescentes como manifestación de la permisividad de los padres que no ponen límites a sus hijos y el control que tratan de ejercer sus abuelos.

Los padres no toman conciencia de la influencia que una actitud negativa en el trato a las personas ancianas y longevas trae en el adolescente, es en esta etapa que se comienzan a fijar conscientemente en categorías morales generales su experiencia y las de las demás personas.

Particular atención merecen los conflictos que inciden en la situación de la mujer, resulta significativo como entre las figuras de apego referidas por las personas ancianas y longevas y las generaciones jóvenes se encuentra la mujer desde su rol de madre y cuidadora de las diferentes generaciones, ya sea una hija, una nuera que permanece en el hogar.

El cuidado de las personas ancianas y longevas tradicionalmente ha sido un rol asignado social y culturalmente a la mujer, esto contradice la aspiración de equidad, concepto que no sólo recoge la igualdad sino el equilibrio de roles, funciones y responsabilidades en la familia, si bien es cierto que la mujer cada vez se ve menos obligada a asumir papeles que le restan independencia y que se han impuesto a través de la historia por cuestiones de género, en situaciones de crisis familiar los hombres exigen continuar su vida laboral y se pretende que esta sea la encargada de asumir su cuidado.

Aunque los hombres participan en su atención, lo hace como cuidador emergente, no lo ve como su responsabilidad. Esto tiene que ver con lo asignado culturalmente al rol de la masculinidad, se le sobrevalora por ser, en la mayoría de los casos, el buscador del sustento de la familia, mientras que en el imaginario popular la mujer debe desear cuidar a su familia, a sus hijos, a sus ancianos y no verlo como una carga.

En las familias multigeneracionales el perfil socio psicológico de las mujeres que cuidan a las personas ancianas y longevas revela que no son renumeradas, viven en el hogar de las personas que cuidan, no tienen acceso a una rotación de los miembros de las familias para descansar, se limita su desempeño social y es frecuente una fatiga permanente por esfuerzo, la situación descrita afecta el buen funcionamiento familiar, psicológicamente la mujer hace evidente un estado de sinergia negativa que origina una cadena de violencia al no contar con la cooperación de los familiares.

De forma general en la convivencia con personas ancianas y longevas se manifiestan contradicciones en los miembros de las familias ante la responsabilidad de asumir sus cuidados. La crisis económica ha obligado a la dirección del país a reanalizar conceptos en materia de seguridad social. En etapas anteriores las familias optaban por alternativas en las instituciones sociales, en algunas ocasiones se le quitaba su responsabilidad y se les permitía internar a sus familiares o aceptar el pago por el estado de cuidadores.

Estos beneficios se reducen con la obligatoriedad del cuidado de los familiares hasta el cuarto nivel de consanguinidad, como se norma en el Código de la familia, serán protegidos por la seguridad social quienes no posean ningún familiar que los cuide y mantenga, la mayoría de las personas ancianas y longevas deberán ser cuidadas por su familia. En el 27% de las familias de la muestra se observaron modos de actuación de los miembros adultos hacia las personas ancianas y longevas que influyen negativamente en la percepción que de este grupo etáreo hacen los adolescentes:

El “yo solo puedo”, un miembro de la familia se encarga de su cuidado, en esta decisión no solo priman los sentimientos sino que pasa por lo material, por el interés de la persona de hacer uso de sus pertenencias, ya sea la vivienda, bienes a heredar o el propio estipendio de la seguridad social que ayudaría a la situación económica en los hogares.

Por lo general se responsabiliza del cuidado de las personas ancianas y longevas al hijo o a la persona que hereda sus bienes, esto marca la actitud del resto de los miembros de la familia que de cierta forma sienten una liberación de responsabilidades y así lo manifiestan en el trato que le brindan, se han observado situaciones límites donde ningún miembro de la familia se responsabiliza, se reclama su institucionalización, lo cual le es negado por lo que se explicó de lo legislado, permanecen solas o sus cuidados los asume un cuidador sin vínculo familiar al que se reenumera.

En el mayor y mejor de los casos el cuidado de las personas ancianas y longevas es asumido por los miembros de la familia que convivían con él en los momentos de su vida útil, la situación se complica cuando empiezan a ser dependientes, resulta imprescindible la unidad de toda la familia, con frecuencia se valora si merecen sacrificios individuales en dependencia de lo que aportaron afectivamente en sus años de vida útil, en momentos de crisis se exteriorizan estos ajustes de cuentas y se provoca un ambiente de hostilidad con silencios prolongados y descarga emocional de los cuidadores culpándose de su propia suerte.

En las familias multigeneracionales, el desarrollo del ciclo vital y el cumplimiento de las tareas específicas para cada uno transcurren con la presencia de las personas ancianas y longevas. En la etapa de formación, la pareja construye su proyecto de vida y tiene en cuenta sus creencias, consejos, orientaciones, en ocasiones, con un estilo impositivo.

El aprendizaje del rol de padre y madre en la crianza y educación de la descendencia, el reajuste de la dinámica de pareja a la vida familiar, la construcción conjunta del proyecto de vida, están marcadas por las regularidades de esta convivencia. En la etapa de extensión el aprendizaje de rol de madre y padre se combina con el rol de hijos e hijas, surgen contradicciones en el desarrollo relacional por la implantación de límites difusos en las relaciones interpersonales.

En la educación de la descendencia la pareja joven cuenta con el apoyo de las personas ancianas y longevas, en ocasiones se presentan contradicciones por estilos de autoridad demasiado tutelares y permisivos que impiden el desarrollo de una paternidad responsable, los nietos se refugian en las personas ancianas y longevas que los sobreprotegen.

Otra tendencia en las familias multigeneracionales es la sobrecarga de roles en las personas ancianas y longevas lo cual pudiera considerarse favorable a su salud desde el punto de vista que se mantienen activos y se sienten útiles pero tiene una repercusión negativa de tipo psicológica y en en la educación de la descendencia ya que no se posibilita la solidaridad y la cooperación entre los grupos etáreos.

Otras de las manifestaciones es el considerar que por su edad las personas ancianas y longevas deben responsabilizarse con el cuidado de las generaciones más jóvenes para que los miembros de la familia puedan disfrutar de su tiempo libre, de forma general se muestra intolerancia cuando desean imponer nuevos estilos de vida que incluyen la defensa de sus derechos de recreación, esparcimiento, disfrute del tiempo libre, el uso del presupuesto familiar, la asunción de una vida en pareja, en ocasiones son valorados desde un sentido de minusvalía.

No se posibilita que las personas ancianas y longevas y las nuevas generaciones permanezcan unidas, el hecho de adjudicarles el papel de sacrificarse por los demás genera relaciones basadas en el egoísmo, a la familia se le dificulta concertar los espacios de pareja, de los hijos, de todos los miembros de modo que se posibiliten los horarios de descanso, del disfrute en soledad y en compañía, del uso del tiempo libre, sin que ello dependa del sacrificio de los abuelos y las abuelas.

Al no contarse con el apoyo de todos los miembros de la familia se afecta la higiene y el orden, se prioriza lo funcional en detrimento de lo espiritual, se hace evidente un descuido de la estética y de aquellos detalles que dan alegría al hogar como reflejo del estado de ánimo de los moradores, resulta imprescindible que los padres sigan asumiendo sus funciones familiares, que las personas ancianas y longevas brinden apoyo sin interferencias, que cada generación asuma el rol que le corresponde para superar las carencias de un modelo familiar no cooperativo de las relaciones intergeneracionales.

En la convivencia multigeneracional se presentan problemas en la comunicación intrafamiliar, se dedica la mayor parte del tiempo a satisfacer necesidades básicas, la inmediatez como medio y fin en el cumplimiento de las funciones familiares descuida la creación de espacios de interacción que permitan expresar sentimientos y emociones. Se hace evidente la no compresión de que una familia que funciona bien no es aquella carente de problemas, sino la que busca las mejores alternativas para su solución.

En relación con las personas ancianas y longevas no se usan recursos como el amor, la tolerancia, la empatía, la compresión para poder superar las dificultades en las relaciones interpersonales. Los estilos de autoridad rígidos e indiscutibles, la verticalidad en las orientaciones, influyen en la comunicación que se establece. Se descuidan aspectos subjetivos como una buena conversación la cual requiere de un tono de voz adecuado, explicitar sentimientos, afectos, enfatizar en lo importante que son para la familia.

Son insuficientes los espacios que se crean para cumplir con esta aspiración, no se discuten con claridad los temas que les preocupan, la familia no ve en el encuentro cara a cara, en el debate franco, la posibilidad para el intercambio de información y sentimientos, se generan monólogos con interlocutores pasivos que en nada favorecen la armonía familiar.

El respeto a los ancianos ha constituido una tradición en las familias cubanas, se ha recogido en anécdotas como se veneraba a los más viejos y se tenían costumbres que los enaltecían: el quitarse el sombrero en su honor, la prohibición de fumar, de quitarse la camisa en su presencia, el considerarlos consejeros en asuntos de familia. En la actualidad se observan comportamientos más flexibles que influyen en la actitud de las nuevas generaciones hacia los ancianos.

El patrimonio simbólico de la familia que incluye las canciones, los juegos tradicionales, las anécdotas, las creencias compartidas, los rituales y las tradiciones familiares constituyen un contenido formativo que puede convertirse en puente entre las diferentes generaciones sin embargo no son utilizados para estrechar las relaciones entre las nuevas y las viejas generaciones.

En Cuba existe tradición de amor y respeto a las personas ancianas y longevas, ocupan un lugar importante en la vida familiar, son vistos como intérpretes de la verdad aun cuando las nuevas generaciones luchan por imponer sus patrones y estilos de vida. La influencia debe estar dirigida al cambio de formas de pensar perneadas de prejuicios y mitos mediante el aprendizaje de conocimientos para convivir en armonía con las personas ancianas y longevas.

La explicación a algunos de los conflictos que se dan en el grupo familiar, podemos encontrarla en los mitos que a su vez también condicionan conductas y patrones interactivos. Los mitos conforman el sistema de creencias de la familia y establecen relaciones internas y externas del grupo familiar. Se ejemplifican a continuación algunos de los observados en las familias multigeneracionales donde conviven adolescentes y personas ancianas y longevas, la autora los ofrece a modo de interrogantes que definen formas de pensar de las familias:
-¿Es necesario que las personas ancianas y longevas aporten a las familias y se mantengan activos? Las personas ancianas y longevas lo que más necesitan es descansar.
-¿Vida en pareja plena y feliz en la vejez? Eso es poco probable, a esa edad es imposible el interés por vivir en compañía.
-¿Aprender y estudiar cosas nuevas en la vejez? Eso carece de sentido por la inevitable declinación hacia el final de la vida, ya no hacen falta conocimientos, las personas viejas ya no aprenden.
-¿Reinserción laboral en la vejez? Eso es innecesario, que les den la oportunidad a los más jóvenes.
-¿Iniciar nuevas relaciones amorosas? Ya esa etapa pasó, su lugar es cuidar a los nietos y nietas, brindar apoyo a los que trabajan.
-¿Integrarlos a todas las actividades que realiza la familia? Eso no es recomendable, es más conveniente la tranquilidad, el reposo, sin muchas personas a su alrededor.
-¿Potenciar su autoridad en la educación de la descendencia? Es mejor que ayuden pero sin mucho mando, son muy sobre protectores.
-¿Internar a las personas ancianas y longevas o pagar a terceras personas sus cuidados? La familia que interna a un anciano es una mala agradecida, a ellas las deben cuidar las hijas o mujeres de la familia.
-¿Posibilitar la relación de las personas ancianas y longevas con los y las adolescentes? Se debe tener cuidado porque los malcrían mucho, además es mejor que no se impliquen para que sufran menos cuando les llegue la muerte a sus familiares ancianos.
-¿Lo espiritual es secundario para la calidad de vida de las personas ancianas y longevas? Lo más importante para ellos son los alimentos, comer carne todos los días, por eso antes duraban tanto, lo material es lo esencial.
-¿Pueden tener autonomía e independencia las personas ancianas y longevas? No es posible su suficiencia, no pueden hacer nada solos, necesitan siempre compañía, si se caen es peor para toda la familia, es mejor que permanezcan sentados o acostados.
-¿Solidarizarse con las personas que cuidan a las personas ancianas y longevas? Ya ellos son renumerados, que asuman su papel, para eso se les paga.
-¿Las personas ancianas y longevas se deben adaptar a la familia o la familia debe asumir estrategias para adaptarse a vivir en su compañía? La familia debe hacer cambios en la vivienda para garantizar la no interferencia de los más viejos en las generaciones jóvenes que estudian y trabajan y merecen descansar.
-¿Necesidad de recreación y participación en actividades culturales en las personas ancianas y longevas? Ya eso no es tan esencial, ellos lo que quieren es estar en el hogar, tener tranquilidad.
-¿Son importantes los amigos y amigas en la etapa de la vejez? Ellos requieren de un círculo de amistades más estrechas, con la familia les basta.
-¿Debe la familia recibir preparación para convivir con las personas ancianas y longevas? Eso no es necesario, a lo largo de la historia de la humanidad nadie ha enseñado eso.
-¿Debe la escuela ocuparse del tema de la convivencia con las personas ancianas y longevas y considerarlo importante para sus hijos? La escuela no está para eso, que enseñen a leer y a escribir, Matemática, Historia y buenos modales como siempre ha hecho, eso es lo que importa.

Una convivencia positiva a nivel familiar y social con las personas ancianas y longevas donde los conocimientos de esta etapa de la vida contribuyan a la desmitificación de lo antes referido resulta pertinente si se pretende orientar para la convivencia desde una posición de equidad y un sentido de justicia y solidaridad en las relaciones con las diferentes generaciones con las que se convive.

CONCLUSIONES

La educación con su papel formativo puede contribuir a educar para una convivencia enriquecedora que favorezca el desarrollo integral de las nuevas generaciones en armonía con las personas ancianas y longevas, para ello es necesario un conocimiento de las problemáticas que influyen en el funcionamiento de las familias.
Las acciones emprendidas en la batalla de ideas fortalecen la lucha contra los prejuicios discriminatorios por la edad, el género, el color de la piel, creencias religiosas u otro tipo de prejuicio relacionado con la desigualdad heredada de la sociedad burguesa. Es necesario orientar a la familia para una convivencia donde se tengan en cuenta los deberes y derechos de las personas ancianas y longevas como uno de los contenidos esenciales de su labor formativa si se tiene en cuenta que serán mayoría en los contextos de actuación donde crecen y se desarrollan las nuevas generaciones.
Resulta evidente la necesidad de buscar alternativas para que la escuela pueda ofrecer su capital humano, su infraestructura, al servicio de la sociedad y propiciar el desarrollo de proyectos participativos intergeneracionales que permitan integrar los factores socializadores y las diferentes generaciones para juntos, aprender a convivir.

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Síntesis curricular de los Autores


MC. Dania Ondina Feria-González,
Profesora Auxiliar de la Universidad de Ciencias pedagógicas “José de la Luz y Caballero” de Holguín, Sede Rafael Freyre, Licenciada en Educación. Obtuvo el título de Master en Ciencias de la Educación en la mención de Secundaria Básica en el 2010. Ponente y autora en eventos científicos provinciales, nacionales e internacionales. Ha publicado artículos científicos en revistas especializadas.
Centro de trabajo: ESBEC Ernesto Adolfo Tizol Aguilera. Carretera a Playa Blanca Km. 1½. Rafael Freyre. Holguín. Cuba.

Dr. Aurora García-Gutiérrez
Profesora titular de la Universidad de Ciencias Pedagógicas “José de la Luz y Caballero”. Trabaja en el Departamento de Formación Pedagógica. Dirige el proyecto “Familia para el desarrollo humano” en esta institución. Tutora de trabajos de tesis de maestría y doctorados de alumnos cubanos y extranjeros. Autora y ponente en eventos nacionales e internacionales. Ha publicado artículos científicos en revistas especializadas nacionales e internacionales.
Centro de trabajo: Universidad de Ciencias Pedagógicas “José de la Luz y Caballero”. Holguín. Cuba

Lic: Galina Nieves-Gómez Profesora de la Secundaria Básica Ernesto Adolfo Tizol Aguilera del municipio Rafael Freyre. Licenciada en Educación, especialidad Educación Laboral. Se ha desempeñado como profesora general integral en la enseñanza Secundaria Básica. Ponente y autora de trabajos presentados en Eventos de Pedagogía y FORUM de Ciencia y Técnica.

 


Fecha de Recepción:
19 de septiembre 2011

Fecha de Aprobación:
21 de diciembre 2011

Fecha de Publicación:
13 de abril 2012





 

 
 

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