Revista Electrónica " Ciencias Holguín"
     

Trimestre julio-septiembre

Año XVIII, No. III,  Mes julio 2012
ISSN 1027-2127
TITULO:

Contenidos orientacionales para la preparación de los adolescentes para la convivencia intergeneracional

TITLE: Orientational contents to prepare adolescents for intergenerational coexistence
AUTORES:

Dania Ondina Feria-González.

Aurora García-Gutiérrez.

Galina Nieves-Gómez.

Institución de los autores Universidad de Ciencias Pedagógicas “José de la Luz y Caballero” Holguín.
PAIS:

Cuba

RESUMEN
Se presentaron contenidos orientacionales sistematizados en los talleres de reflexión y debate mediante las situaciones de orientación axiológica en relación a problemáticas de las familias multigeneracionales donde conviven adolescentes y personas ancianas y longevas. Abordó características relacionadas con estos grupos etáreos y recomendaciones para la orientación de los adolescentes y sus familias para la convivencia con personas ancianas y longevas. Se planteó la necesidad de que la orientación para la convivencia con personas ancianas y longevas se lleve a cabo mediante la contextualización de situaciones reales de las familias en el proceso de orientación familiar en la secundaria básica para influir en la educación en valores en los adolescentes como la solidaridad, el humanismo y la dignidad.
PALABRAS CLAVES: CONTENIDOS ORIENTACIONALES; ORIENTACIÓN FAMILIAR; PERSONAS ANCIANAS Y LONGEVAS; CONVIVENCIA FAMILIAR; ADOLESCENTES.

ABSTRACT
Systematic orientational contents were presented in the workshops of reflection and debate through axiological orientation situations regarding issues of multigenerational families where adolescents and elderly people coexist. It addressed these characteristics related to age groups and recommendations for the counselling of adolescents and their families in order to achieve a harmonious coexistence with the elderly. It also highlighted the need for guidance in these cases, which are to be carried out by the contextualization of real family situations in the process of family counselling in junior high school to influence the teenage educational values such as solidarity, humanity and dignity.
KEY WORDS: ORIENTATIONAL CONTENTS; FAMILY GUIDANCE; ELDERLY PEOPLE; FAMILY COEXISTENCE; ADOLESCENTS.

INTRODUCCIÓN
En la declaración sobre las responsabilidades de las generaciones actuales con las generaciones futuras adoptadas el 12 de noviembre de 1997 por la Conferencia General de la UNESCO se precisó la necesidad de mantener un clima de relaciones positivas que estimule la comunicación y el desarrollo de valores entre una generación y otra en todas sus manifestaciones formativas de modo que se contribuya a enfrentar los males sociales que afectan la convivencia humana.

La convivencia intergeneracional sui géneris que se materializa en la cotidianeidad demanda un nivel de solidaridad en todas las instancias en que se organiza la sociedad, es necesario que perdure la generosidad, la sensibilidad, la justicia como fuente inspiradora de las relaciones humanas desde una perspectiva humanista y ser consecuente con este ideal como una forma de coexistir, de sentir, de amar ,de crecer, de pensar en el otro, de luchar por el bienestar físico y espiritual de las personas con las que se convive.

El artículo presenta resultados de la investigación realizada por la autora en la Universidad de Ciencias Pedagógicas, sede Rafael Freyre como investigadora del proyecto “Familia para el desarrollo humano” del UCP José de la Luz y Caballero, basada en su desempeño como profesora, jefa de grado y profesora auxiliar desarrolló una sistematización de experiencias desde la labor docente y la orientación familiar con donde se precisan los contenidos orientacionales para la preparación de los adolescentes y sus familias para la convivencia con personas ancianas y longevas.

MATERIALES Y MÉTODOS
La autora asume la investigación cualitativa, realizada en situaciones naturales, la evaluación se realizó operativamente con los participantes, en los que se creó una situación de interacción, de diálogo y negociación.Se aplicaron alternativas para el diagnóstico grupal a las familias y la metodología para su estudio del proyecto “Familia para el desarrollo humano” de la Universidad Pedagógica José de la Luz y Caballero, entre los métodos de investigación están la realización de estudios de casos de familias multigeneracionales, la observación participante y el estudio de documentos. El proceso de sistematización de experiencias a través de la participación de la investigadora en actividades del proceso pedagógico constituyó el medio fundamental de constatación.

RESULTADOS DEL TRABAJO
Las situaciones de aprendizaje de orientación axiológica contextualizadas al vínculo intergeneracional parten del análisis de situaciones reales dada la necesidad de elaboración de un nuevo saber contextualizado, la investigación se adentra hasta el terreno de la vida cotidiana de seres humanos reales y concretos y hasta el terreno de una ética de preservación de su vida.

Los contenidos orientacionales, resultantes de un proceso de construcción de un saber “a posteriori” se precisaron en los talleres y se validaron en los múltiples contactos de los investigadores con las familias de los adolescentes, en las visitas a las familias,escuelas de educación familiar, reuniones de padres, consultas psicopedagógicas y en la trasverzalización de los contenidos relacionados con la convivencia mediante la docencia directa como profesora y la orientación a los profesores desde la responsabilidad de jefa de un grado.

Al definirlos se tiene en cuenta las precisiones hechas por especialistas en relación a la pertinencia de la orientación para la convivencia social en la secundaria básica de Portieles y coautores (2010), los criterios de Torruella, (2001 y 2005) en relación a los contenidos que deben formar parte del aprender a convivir y las declaraciones de cónclaves regionales y mundiales que abordan la necesidad de este aprendizaje para la vida.

Con su definición se pretende satisfacer necesidades superiores como: saber quién soy, de dónde vengo y a donde voy, tener un sentido de la vida, amar, comunicarse, convivir, ser solidarios, comprender, sentir y querer la unidad existencial integral del ser humano: concordancia y armonía consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y con el cosmos. Los contenidos orientacionales para la convivencia con personas ancianas y longevas están relacionados con tareas educativas o del desarrollo de la edad juvenil temprana, (Adolescencia) 12 a 15 años, correspondientes a objetivos educacionales de esta edad, definidas por Turruella:

l-Tareas que se relacionan con actitudes y actividades hacia si mismo y la orientación de su vida:
-La tarea de la educación y cuidado de la salud física y mental.
-La tarea de conocerse y valorarse a si mismo El concepto y la valoración de si mismo.
-La tarea de la formación de una jerarquía de valores y de objetivos, planes y proyectos de vida.
-La tarea de la formación de una concepción científica del mundo.

ll-Tareas que se relacionan con la actitud, actividades y conductas hacia los demás y los grupos (convivencia interpersonal y grupal):
-La tarea del aprendizaje de las normas sociales y de la convivencia pro social, cooperativa, colectivista.
-La tarea de convivir y llevarse bien con los pariguales (grupos de amigos y compañeros)
-La tarea de la participación activa y creadora en la sociedad.
-La tarea de la convivencia en la esfera familiar, de llevarse bien con la familia y del cumplimiento de los roles correspondientes a la familia.

Los contenidos orientacionales para la convivencia intergeneracional constituyen una propuesta teórica para viabilizar el proceso de definición de acciones de orientación dirigidas al aprendizaje de la convivencia desde una actitud ético moral de empatía y reconocimiento de los derechos y deberes en las relaciones con personas ancianas y longevas.

Los ejes orientacionales para la etapa de la adolescencia relacionados con la convivencia con personas ancianas y longevas son definidos por la autora y se inscriben en las metas o tareas educativas que aunque no serán vencidas o completamente formadas en estas edades deben ser introducidas por ser definitorias en la situación histórico concreta actual donde las personas ancianas y longevas son representativas.

Aprender a conocer:
-Características de las personas ancianas y longevas que distinguen sus actitudes y comportamientos de otras etapas de la vida y de otros momentos históricos.
-Problemáticas relacionadas con el envejecimiento que le permitan orientar sus proyectos de vida hacia estilos de vida sanos y asumir una posición de respeto por la supervivencia de la especie humana.
-Que en la salud individual y colectiva influyen las actitudes de los individuos, toda acción personal repercutirá positiva o negativamente en las personas con las que se convive y a su vez repercutirá en el propio bienestar psicológico.
-Los recursos personológicos para una convivencia positiva a nivel familiar y social con las personas ancianas y longevas.

Aprender a ser:
-Solidarios y respetuosos con las personas que nos rodean con énfasis en las personas ancianas y longevas que serán mayoría en todos los contextos.
-Cultos, en el reconocimiento a los mitos, los perjuicios y esteriotipos en relación con la edad y los modos de superarlos en la convivencia.
-Comprensivos, ante la minusvalía que limita a los de más edad y tolerantes ante la suficiencia que manifiestan en los mismos espacios de convivencia.
-Responsables, de su propia actuación con el cumplimiento de lo legislado en materia de deberes y derechos de las diferentes generaciones.

Aprender a hacer:
-Competentes, para enfrentar las problemáticas de convivencia con personas ancianas y longevas en la familia y en la sociedad que demandan un nivel de comprensión, esfuerzo y unidad de todas las generaciones.

Aprender a vivir juntos:
Poniéndose en el lugar de los otros, de las personas que cuidan de las personas ancianas y longevas y soportan una sobrecarga de roles y funciones en detrimento del cuidado de su propia salud, de las personas que han llegado a edades extremas de la vida con una contribución a nuestra propia existencia, conscientes que representan lo que seremos en el futuro cuando lleguemos a la edad adulta.

El reconocimiento “a los otros” mediante el establecimiento de relaciones interpersonales basadas en la empatía, la capacidad de resiliencia y la asertividad, con voluntad para reconocer y criticar actitudes incorrectas en relación a modos de comportamientos con las personas ancianas y longevas que limitan sus posibilidades de desarrollo.
Contenidos orientacionales relacionados con las características de las personas ancianas y longevas y sugerencias para orientar a los adolescentes y sus familias:
Valoración de los cambios en el pensamiento:

El pensamiento de las personas ancianas y longevas hace evidente la pérdida de la flexibilidad, fluidez y originalidad. Su razonamiento se hace cada vez más reflexivo pero disminuyen la memoria, la concentración, la asimilación y la rapidez de reacción.

La inteligencia, capacidad que tiene el ser humano para pensar y actuar racional y lógicamente, entendida también como acumulación de experiencias, se mantiene como una posibilidad que le permite comprender la realidad, pueden aprender igual que en otra edad pero necesitan tiempo para lograr su objetivo. En relación con la memoria, tienen dificultad para adquirir y recuperar la información y mayor posibilidad para recordar los hechos pasados que los recientes. Es más probable el reconocimiento que el recuerdo espontáneo.

Se debe educar al adolescente para que reconozca el derecho de las personas ancianas y longevas a continuar superándose culturalmente, la “Universidad del adulto mayor” puede ser una opción, resulta conveniente sugerir a los adolescentes la aplicación de niveles de ayuda en la realización de sus tareas y actividades, el empleo de frases estimulantes, reconocer sus logros, aceptarlos como personas normales con aspiraciones y metas en la vida. Orientar al adolescente repetir la información que les da a las personas ancianas y longevas, hablarles de forma pausada, si no escucha bien, acercarse y elevar el tono de voz.

Insistir en que debe tener tolerancia en la cotidianidad ante fenómenos como el “tengo la palabra en la punta de la lengua” al perder el hilo de la conversación por el olvido de acciones cotidianas como el lugar donde guardaron determinados objetos y la acción que pensaban realizar. Se debe evitar la burla y el asombro ante la evidencia de pérdida de ubicación temporal y espacial durante la conversación. El adolescente puede contribuir a ubicarlos en el día de la semana, la fecha del día, el mes, el año, la hora que trascurre, el nombre de sus familiares, noticias, acontecimientos, eventos cotidianos, a tal efecto se recomienda la utilización de una pizarra informativa que pueda mantenerlos actualizados.

La afectividad de las personas ancianas y longevas:
La adaptación a los cambios que ocurren en la vejez hace variable sus sentimientos y afectos. Puede predominar la tristeza por las pérdidas de familiares queridos, la no adaptación a la pérdida de su rol laboral y a la permanencia en el hogar. Surge un sentimiento de temor a ser olvidado, excluido, marginado. Estos estados de ánimos se conjugan y producen cambios bruscos de la irritabilidad a la tristeza y la meditación en sus propios problemas. La pérdida de confianza en si mismo puede caracterizar su forma de vivir. Son frecuentes los temores por la muerte, la desesperanza y el pesimismo.

Es necesario el reconocimiento de sus posibilidades de vivir y ser útiles, por lo que se requiere la educación de la capacidad de resiliencia, aspecto que debe conocer la familia para que contribuya a esta aspiración. Se recomienda el trabajo con los adolescentes en función de conversar con las personas ancianas y longevas de su familia donde se les haga saber cuanto se les necesita y le expresen la importancia que tienen para la familia.
Insatisfacción por la vida:

Cómo en las personas ancianas y longevas la búsqueda de ayuda en otras personas de su misma edad encuentra el inconveniente que no existen porque murieron o no son de su generación, aunque sean de su propia familia, el adolescente puede contribuir haciéndoles saber que pueden contar con su apoyo, demostrarle estima y consideración.

La familia debe conversar con el adolescente sobre la historia de las personas ancianas y longevas, sus méritos, sacrificios, los aportes hechos a la sociedad, a fin de mejorar su imagen ante los más jóvenes.

Comunicar a las personas ancianas y longevas la importancia que tienen para el futuro de cada miembro de la familia, darles opciones de temas de los que pueden opinar y actividades en las que puedan cooperar para que se sientan útiles.
-Colaborar para lograr un contexto de seguridad y confianza ante la pérdida de autonomía y validez:

Enseñar a los adolescentes que él puede ayudar a evitar las caídas, causas, en muchas ocasiones, de la invalidez y muerte de las personas ancianas y longevas, a ello puede contribuir con la ayuda al cruzar las calles, al subir y bajar escaleras, realizar caminatas en función de mejorar su salud.

Si se trabaja con los adolescentes pueden convertirse en promotores para evitar los riesgos en lo referido a no obstruir el paso con muebles u otros objetos, compartir su tiempo con las personas ancianas y longevas con limitaciones motoras, ayudar a los familiares en el traslado de los impedidos físicos, realizar campañas de promoción acerca de la eliminación de las barreras arquitectónicas que obstaculizan su traslado en el hogar y en la comunidad.

Es imprescindible enseñar al adolescente que debe aprender a tener paciencia cuando de relacionarse en diversas actividades con las personas ancianas y longevas se trate debido a su pérdida de velocidad y coordinación en los movimientos, pero de ninguna manera se deben excluir por esta causa.
Sexualidad:

Si le transmitimos a los adolescentes una concepción científica del envejecimiento entenderá que las personas ancianas y longevas tienen derecho a disfrutar de una vida en pareja que no esté marcada por los prejuicios y estereotipos que han ofrecido una imagen de la vejez como una etapa de la vida donde es frecuente la soledad.

Numerosos conflictos relacionados con personas ancianas y longevas que deciden iniciar una nueva relación basada en el amor reciben la burla y la incomprensión de los adolescentes y en general de la familia. Guiar el análisis de casos y situaciones que reflejen esta problemática hará reflexionar en las características de estas personas y se adoptará una actitud tolerante ante la diversidad.

Pérdida de papeles familiares y sociales:
Se debe promover una actitud de reconocimiento a las personas ancianas y longevas como símbolo de sabiduría. En la mayoría de las civilizaciones estas han ocupado un papel de transmisores de conocimientos y experiencias. No debe perderse esta importante tradición.

Es recomendable no recargar a las personas ancianas y longevas con tareas domésticas. Se debe destacar la necesidad de que todos los miembros de la familia cooperen con las tareas del hogar, el uso del tiempo libre en función de la recreación es también su derecho. Se les deben asignar tareas a los adolescentes y controlar su cumplimiento y evitar sobredimensionar su papel de proveedores de cuidados a las nuevas generaciones, lo cual limita su posibilidad de asumir otros roles sociales.

El reconocimiento y atención a las personas ancianas y longevas no debe ser solo de tipo material, sino, sobre todo espiritual, con una importante carga afectiva y de validación de la individualidad. El empeño de este intercambio intergeneracional aspira a que las personas ancianas y longevas se sientan constructoras de la historia presente, protagonistas de la pasada y garantía del legado patrimonial del futuro.

Pérdida de autoestima en las personas ancianas y longevas:
Se debe propiciar al adolescente el intercambio de información sobre logros que hayan obtenido en sus vidas. Muchas veces, detrás de ellas hay una historia de aporte a la sociedad que se desconoce. Rescatar para la memoria colectiva en la familia y en la sociedad, los hechos, acontecimientos que puedan estimularlos y hacer que gane respeto por su propia vida, de igual forma, valorar su aporte en relación con los juegos tradicionales, costumbres, tradiciones, saberes que pueden aportar a la educación de las nuevas generaciones.

La elevación de la autoestima de las personas ancianas y longevas es esencial para la salud, a esto se puede contribuir con un trato afable, el elogio sincero, el reconocimiento por su contribución al hogar, dejar claro que son importantes para la familia, brindar manifestaciones de afectos, explicitarles el amor que se siente por ellos.

Trabajar por el concepto de que la propia persona es proveedora de su salud:
Trabajar el concepto del auto cuidado, insistir en que las personas deben cuidarse por si mismas; quererse a si mismos como seres humanos y colaborar en buscar los medios
para contribuir a su propia salud y felicidad.

Promover la importancia del ejercicio físico para la salud humana, aconsejar a los adolescentes que inviten a sus abuelos y abuelas a la práctica de ejercicios físicos sin que sea objeto de burlas como ocurre con frecuencia, acompañarlos a su círculo de abuelos y aprender el tipo de ejercicios que pueden practicar. Trabajar porque la práctica de ejercicios físicos y de formas sanas de recreación en las personas ancianas y longevas no sea objeto de burlas como ocurre con frecuencia.

Valorar las consecuencias que un estilo de vida inadecuado puede traer a las personas, mostrar ejemplos de la propia comunidad que ejemplifiquen conductas positivas e intercambiar con personas ancianas y longevas que muestren el logro de sus capacidades psíquicas y físicas a pesar de los años como consecuencia de un estilo de vida acertado para que puedan ser tomados como ejemplos.

Demostrar la importancia del consumo de vegetales y hortalizas, en tal sentido, se recomienda orientar a los adolescentes a colaborar con el cultivo de pequeñas parcelas y patios familiares junto a las personas ancianas y longevas, promover la realización de recetas caseras de hortalizas y vegetales, realizar conversatorios y exposiciones sobre la combinación de alimentos de los diferentes grupos energéticos.

Hacer énfasis en la importancia de la salud, no sólo desde el punto de vista físico, sino psíquico, en este caso, se debe valorar la importancia de mantener un buen estado de ánimo y de como se debe mantener un pensamiento positivo que contribuya a la propia salud mental y a las de las personas que lo rodean.

Promover en los adolescentes la comprensión de que no es conveniente que las personas ancianas y longevas estén tristes y acongojadas pues ello puede influir en su estado de salud, en consecuencia, se recomienda la realización de actividades conjuntas como el cultivo de plantas ornamentales, la realización de paseos donde puedan observar las bellezas de la naturaleza, la participación en juegos tradicionales, el rescate de tradiciones como labores manuales, costura, bordado, artesanía, por citar algunas de ellas, en todos los casos se estimulará el intercambio de experiencias de las nuevas y las viejas generaciones en un modelo cooperativo de relaciones humanas.

Se debe trabajar por la eliminación de ruidos que ocasionan alteración nerviosa a las personas ancianas y longevas, muchos adolescentes tienen influencia en esto al tener la costumbre de escuchar la música muy alta.

Es necesario promover una cultura de respeto al derecho de las personas ancianas y longevas a disfrutar de un ambiente de paz necesario para su bienestar y salud. Enseñar a los adolescentes a respetar los gustos e intereses de las personas ancianas y longevas, propiciar que en el hogar puedan disfrutar música de su agrado y materiales audiovisuales que respondan a sus intereses.

Colaborar en el logro de un ambiente favorable a la buena salud de las personas ancianas y longevas:
La importancia de la higiene para la salud del hombre se promueve desde los primeros años de vida, la ayuda que el adolescente puede brindar, es esencial. En este sentido es necesario hacerlos reflexionar sobre la importancia del baño diario en las personas ancianas y longevas, el cuidado de su ropa, el lavado de sus manos, el reconocimiento público a su buen aspecto, es algo que los adolescentes pueden practicar.

Cuando las personas ancianas y longevas aumentan su dependencia debido a los problemas de salud, se debe insistir en que los adolescentes colaboren a la hora del baño, es esta una de las tareas más difíciles para los cuidadores, el apoyo debe dirigirse a garantizar los recursos para el mismo, su traslado y el mantenimiento de su privacidad como expresión del respeto a su dignidad.

Hacer énfasis en los diferentes espacios en que los adolescentes pueden colaborar: la limpieza del hogar, trabajos de higienización de patios y jardines, colaborar con las campañas anti vectoriales a nivel comunitario y del hogar, ganar en conciencia de que su propia actuación influye en el problema higiénico.

Desde la escuela se debe preparar a la familia para la convivencia de varias generaciones, si todas las generaciones se sienten comprometidas se puede influir en el aprendizaje de modos de convivir con las personas ancianas y longevas que serán reflejadas luego en la sociedad. Desarrollar la empatía en el adolescente le permitirá ponerse en su lugar, ser capaz de sacrificar algunos deseos en función de brindar la ayuda necesaria.
-Solidaridad con las personas que cuidan a las personas ancianas y longevas:
En el cuidado y protección intergeneracional hay grupos etáreos con mayor responsabilidad, tal es el caso de los que cuidan de las personas ancianas y longevas, son los adultos y adultas, hijos e hijas y otros parientes que asumen estas funciones. Los que laboran en instituciones estatales son renumerados pero la inmensa mayoría trabajan agotadoras jornadas en los hogares de sus familiares, en ocasiones, sin recibir ayuda de las personas con las que conviven.

Tradicionalmente es la mujer la que tiene la obligación de cuidar a los de más edad, se debe lograr solidaridad entre las generaciones, cada una desde su rol típico debe contribuir al bienestar de la familia con una distribución de tareas más equitativa.

Una propuesta de justicia y dignidad en las relaciones humanas debe considerar a las nuevas generaciones como participes del cuidado de las personas que en los contextos donde crecen y se desarrollan necesitan cuidados y atenciones especiales, dígase, enfermos, impedidos físicos, discapacitados y de forma especial, las personas ancianas y longevas.

La afirmación anterior supone, obviamente que se les prepare en función de conocer el papel que desempeñan las personas que cuidan a las personas ancianas y longevas y su deber de colaborar para el mejor desempeño de este rol sin el tratamiento discriminatorio que reciben. Sentir como propios el trato insensible que se les brinda, ponerse en su lugar para valorar las extensas jornadas de quehaceres domésticos que emprenden cotidianamente y colaborar asumiendo responsabilidades, con una reconceptualización del término ayuda, por el de responsabilidad.

Es recomendable realizar campañas de promoción entre compañeros y familiares donde se reconozca la labor de las personas que cuidan a las personas ancianas y longevas y realizar acciones concretas en su sustitución para que tengan acceso al descanso. Solidarizarse brindándoles compañía, ayuda, solidaridad, practicar el servicio a domicilio, asumir responsabilidades en los hogares y en la comunidad que contribuyan a una distribución de las tareas.

Se concluye que en la orientación para la convivencia con personas ancianas y longevas es necesario lograr la unidad de influencias educativas de la escuela y la familia en función de no trasmitir sentimientos de minusvalía, no concebirlos solo como personas que reciben ayuda sino capaces de ofrecer… consejos, saberes, experiencias, afectos, reconocer las posibilidades de las personas ancianas y longevas para: trabajar, estudiar, amar, disfrutar de la vida, divertirse, tener proyectos individuales y luchar por su cumplimiento.

Se debe influir en la eliminación de la imagen negativa de la vejez que se tiene a nivel familiar y de toda la sociedad, para ello enfrentar criterios, promover conocimientos y demostrar formas de convivencia donde las personas ancianas y longevas encuentren el verdadero sentido como etapa de la vida en que se puede continuar creciendo como seres humanos.

Respetar, amar y tratar a las personas ancianas y longevas con sentido de empatía (ponerse en su lugar, valorar la vejez como reflejo de lo que seremos para en el presente contribuir a su felicidad y prepararnos para nuestro propio envejecimiento)
Brindar ayuda a las personas ancianas y longevas para reforzar su validísmo en la familia, en la escuela y la comunidad, colaborar para que tengan acceso a los recursos educativos, culturales, espirituales y recreativos de la sociedad.

Contribuir para que en la dinámica familiar se respete el lugar de las personas ancianas y longevas, no sobreprotegerlas, elevar su autoestima, posibilitar su integración, eliminar la agresividad tanto física como verbal, aceptar el cambio que significa su presencia en el hogar y en consecuencia colaborar en su bienestar físico y espiritual.

CONCLUSIONES
Los pilares básicos de la educación para el siglo XXI y los objetivos del Modelo de Escuela Secundaria Básica priorizan el aprender a convivir como un contenido formativo esencial para la formación integral de las nuevas generaciones. La validación de los contenidos orientacionales evidenció que se puede influir desde la escuela en la formación de individuos cada vez mejores preparados para la vida y en esto es esencial la orientación para convivir que hoy tiene mayor trascendencia por las coyunturas a las que se enfrentan los seres humanos donde es imprescindible aprender a convivir con respeto a la diversidad y a la diferencia.

Trabajar desde la escuela por una convivencia positiva de los adolescentes y las personas ancianas y longevas refuerza el contenido humanista de la educación cubana ante los cambios que se anuncian para la educación en el nuevo siglo que demandan de la institución escolar una visión más integral de las influencias educativas en relación con el tipo de hombre que necesita la sociedad.

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16- Rodríguez Áurea, Verónica. Sin temor a la vejez. La Habana: Editora Política, 2002. 194 p.


Síntesis curricular de los Autores

MsC. Dania Ondina Feria-González
Profesora Auxiliar de la Universidad de Ciencias pedagógicas “José de la Luz y Caballero” de Holguín, Sede Rafael Freyre, trabaja en la secundaria básica “Ernesto Adolfo Tizol Aguilera”. Licenciada en Educación. En la formación de profesores ha impartido disciplinas del departamento de Formación pedagógica en los cursos regular diurno, cursos para trabajadores y en la Maestría en Ciencias de la Educación. Obtuvo el título de Master en Ciencias de la Educación en la mención de Secundaria Básica en el 2010. Ha recibido reconocimientos que incluyen la de vanguardia provincial y nacional del SINTEC, premio Forjadores del futuro de la UJC, premio especial del Ministro de Educación por sus resultados en el proceso de universalización como profesora y tutora de estudiantes en formación.
Centro de trabajo: ESBEC “Ernesto Adolfo Tizol Aguilera”. Carretera a Playa Blanca Km. 1½. Rafael Freyre. Holguín. Cuba.

Dr. Aurora García-Gutiérrez
Profesora titular de la Universidad de Ciencias Pedagógicas “José de la Luz y Caballero”. Trabaja en el Departamento de Formación Pedagógica. Dirige el proyecto “Familia para el desarrollo humano” en esta institución. Tutora de trabajos de tesis de maestría y doctorados de alumnos cubanos y extranjeros. Autora y ponente en eventos nacionales e internacionales. Ha impartido los cursos pre congreso en los eventos de Pedagogía. Ponente y autora en eventos científicos provinciales, nacionales e internacionales. Ha publicado artículos científicos en revistas especializadas nacionales e internacionales.
Centro de trabajo: Universidad de Ciencias Pedagógicas “José de la Luz y Caballero”. Holguín. Cuba

Lic: Galina Nieves-Gómez
Profesora de la Secundaria Básica. Licenciada en Educación, especialidad Educación Laboral. Se graduó en el 2003 en la Universidad Pedagógica de Rafael Freyre. Se ha desempeñado como profesora general integral en la enseñanza Secundaria Básica. Ponente y autora de trabajos presentados en Eventos de Pedagogía y FORUM de Ciencia y Técnica a nivel municipal y provincial. Ha obtenido evaluaciones de MB durante seis cursos escolares. Ha recibido reconocimientos y condecoraciones que incluyen la de medalla por la Educación Cubana, vanguardia municipal y provincial del SINTEC y reconocimientos en su centro de trabajo por ser seleccionada mejor trabajadora en varios años consecutivos.
Centro de trabajo: ESBEC “Ernesto Adolfo Tizol Aguilera”. Carretera a Playa Blanca Km. 1½. Rafael Freyre. Holguín. Cuba.



Fecha de Recepción:
19 de septiembre 2011

Fecha de Aprobación
: 01 diciembre 2011

Fecha de Publicación:
18 de julio 2012




 

 
 
 

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