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Ciencias Holguín,                   Revista trimestral,               Año XIX, abril-junio  2013


Las orientaciones valorativas artístico-estéticas de los escolares en los juegos didácticos /
The artistic and aesthetic value orientations of the scholars in the didactic games


Ms.C. Niurka Mirta Sánchez-Valle. niurkas@ma.ho.rimed.cu *

Dr. C. Ruddy José Toledo-Micó. rtmico@ucp.hp.rimed.cu **

Dr. C. Maricela Messeguer-Mercadé.  maricela@ucp.ho.rimed.cu **

MSc. Mileydis Bardet-Hidalgo ***


Institución de los autores
* Dirección Municipal de Educación: Calle 49 #15 / Emilio Núñez y Antonio Guiteras. Reparto Pepito Freyre.  Municipio Mayarí. Provincia Holguín.
** Universidad de Ciencias Pedagógicas: “José de la Luz y Caballero”. Holguín.
*** Seminternado “Leonte Guerra Castellanos” Calle Leyte Vidal # 773.  Municipio Mayarí. Provincia Holguín

PAÍS:
Cuba

RESUMEN
Presentó la temática referida al empleo de juegos didácticos en el proceso de educación musical de los escolares primarios para favorecer sus orientaciones valorativas artístico-estéticas a través del lenguaje musical. Los juegos didácticos se proponen para ser empleado en el tercer momento de la clase como apoyo didáctico para consolidar lo aprendido durante la tele clase; ya que ofrecen potencialidades, pues se estimulan procesos del pensamiento como la memoria y la concentración de la atención; desarrolla la imaginación y la creatividad y estimula la socialización, fundamentalmente cuando se promueve el intercambio.
PALABRAS CLAVES: ORIENTACIONES VALORATIVAS; ORIENTACIONES VALORATIVAS ARTÍSTICO-ESTÉTICAS; JUEGOS DIDÁCTICOS; EDUCACIÓN MUSICAL; LENGUAJE MUSICAL.

 ABSTRACT
It presented the topic referred to the use of didactic games in the musical education process of primary school to favor their artistic and aesthetic value orientations through the musical language. The didactic games are meant to be used in the third stage of the class as teaching aids to consolidate what was learned during the TV class, as they offer potential, since they stimulate thinking processes such as memory and attention concentration, it also develops imagination, creativity and encourages the socialization, primarily when promoting the exchange.
KEY WORDS: VALUE ORIENTATIONS; ARTISTIC-AESTHETIC VALUE ORIENTATIONS; DIDACTIC GAMES; MUSIC EDUCATION; MUSICAL LANGUAGE.

INTRODUCCIÓN
La Educación Estética, tiene como objetivo formar una actitud estética hacia el mundo circundante, en tanto tiende a desarrollar en los escolares el gusto hacia el arte, su disfrute, la capacidad de comprenderlo y alcanzar el justo equilibrio e integración entre las diversas fuentes de influencias de las manifestaciones artísticas, lo que constituye un reto actual de la educación cubana y un objetivo indispensable en la formación humanista e integral de la personalidad de los escolares.

La música, como una de las manifestaciones del arte, posee dentro de sus contenidos la asimilación y/o apropiación de un repertorio adecuado para desarrollar valores estéticos y artísticos a través de la obra musical; de ahí que la misma se encuentra dotada de conocimientos que favorecen las orientaciones valorativas de los escolares.

Por ello, los escolares en su relación con el hecho sonoro musical, necesitan conocer y comprender su sistema formal y conceptual, su lenguaje, a fin de poder decodificar los medios expresivos, comprender el mensaje y establecer la comunicación que emana de la obra musical. Lo que contribuye a mejorar las condiciones que promueven el crecimiento individual, de modo que, como manifestación artística, forma parte de la riqueza espiritual del ser humano al propiciar una existencia más plena, un estado emocional satisfactorio y el desarrollo de la sensibilidad. Es un arte con el que nos encontramos a diario, desde que nos despertamos hasta que nos acostamos. Por lo que se considera que es una vía esencial para favorecer los valores y las orientaciones valorativas en el sujeto.

Por la gran importancia que tiene la formación de orientaciones valorativas como componente esencial en la estructura de la personalidad se proyectó abordar su estudio, es decir, el análisis de las orientaciones valorativas que en la etapa actual de desarrollo, como producto de la influencia familiar, escolar y social en general, se aspiran a formar en los seres humanos, esto constituye un problema a resolver que puede enunciarse: ¿Cómo favorecer las orientaciones valorativas artístico-estéticas de los escolares primarios en las clases de Educación Musical?

MATERIALES Y MÉTODOS

Se emplearon métodos de investigación del nivel teórico como: análisis-síntesis, inducción-deducción e histórico-lógico; del nivel empírico: observación participante a clases de Educación Musical en el primer ciclo, y revisión de documentos, entrevista grupal y encuestas, así como criterio de expertos, y del nivel matemático estadístico el método Delphi y análisis porcentual.

RESULTADOS DEL TRABAJO

Respecto a los valores, desde la filosofía, se plantea que el hombre conoce y valora porque actúa en la práctica, y a su vez aplica sus conocimientos a la práctica movido por los valores, en tanto estos expresan las necesidades y los intereses que desea satisfacer, por lo que se considera que los valores se educan. Además existen valores objetivos, subjetivos e instituidos en estrecha relación, donde los primeros se refieren al valor de cada objeto o fenómeno atribuido por la colectividad según su significación social en determinadas condiciones histórico concretas; los segundos a la valoración individual en dependencia de los gustos, aspiraciones e intereses de cada sujeto en la sociedad y los terceros a los valores oficializados que se expresan mediante la ideología oficial, el derecho, la política, las normas jurídicas y la propia educación que brinda la sociedad.

Consecuentemente se reconoce que los valores subjetivos son personales y colectivos, relativamente estables, pueden o no corresponder con los valores objetivos de una determinada sociedad y ello posibilita una educación valorativa; según Fabelo “...la mejor educación en valores es aquella que procura que la imagen subjetiva del valor tienda a coincidir con el valor real objetivo de las cosas”1, por tanto se hace necesario favorecer la orientación valorativa en el sujeto, sin descuidar, que al valorar  se requiere del conocimiento, por consiguiente no puede la sensibilidad captar el valor sin la ayuda del entendimiento.

Al enfocar esta problemática se debe tener presente que los valores existen en la realidad social y han de convertirse en formaciones internas del sujeto, a las que se llega por un proceso que se desarrolla en un sistema social dado; por lo tanto la formación y apropiación de los mismos es un proceso esencialmente ideológico, en función del cual se debe crearlos y consolidarlos en correspondencia con las exigencias del sistema. De hecho esta tarea se convierte en una piedra angular de la formación política e ideológica de las nuevas generaciones.

Los valores existen asociados a las formas valorativas de la conciencia social, dado el propio carácter de la actividad humana que estos reflejan como síntesis de lo ideal y lo material; según las relaciones materiales existen valores morales, políticos, jurídicos, religiosos, ambientales, patrióticos, estéticos, entre otros. No puede olvidarse que para cada sociedad, en un momento histórico-concreto, existe un sistema de valores. La utilización adecuada de estos, tanto en su sistematicidad como en su coherencia, contribuye a la formación integral de la personalidad en correspondencia con el fin y los objetivos propuestos por la sociedad.

La psicología subraya que los valores juegan un papel importante en el desarrollo de la personalidad, en su unidad de lo afectivo, cognitivo y lo conductual; los valores espirituales son considerados como formaciones psicológicas complejas que constituyen fuerza impulsora del desarrollo individual y social; por lo que se puede favorecer en el individuo la orientación valorativa, de modo que sea capaz de generar emociones, sentimientos y valoraciones sobre objetos y fenómenos que lo rodean, educándolos en valores individuales, con una base social, que se adviertan en su conducta.

El proceso de valoración es propio del ser humano e incluye una compleja serie de condiciones intelectuales y afectivas que suponen: la toma de decisiones, la estimación y la actuación. Fabelo define la valoración como “...reflejo subjetivo en la conciencia del hombre de la significación que para él poseen objetos y fenómenos sociales”2, la valoración se produce al preferir objetos y fenómenos en lugar de otros y al formularse metas y propósitos personales.

Esto es importante, por cuanto en la sociedad se trata de formar en el sujeto la capacidad de valorar, que sean reflexivos, críticos, autocríticos, y cuenten con argumentos en la interpretación de los objetos y fenómenos de la realidad en tanto los valores lleguen a formar parte de los patrones orientadores de su conducta, modos de actuación y de sus potencialidades creativas.

Se esta en presencia de la valoración cuando el valor es conscientizado por ser humano, cuando éste asimila la relación entre sus necesidades y las cualidades de los objetos y fenómenos. Es el reflejo individual del valor en la conciencia de los hombres. En la significación social del valor se integran tres dimensiones de la actividad humana: la actividad gnoseológica, la actividad valorativa y la actividad práctica.

La actividad valorativa requiere de la actividad cognoscitiva, es imposible que el sujeto llegue a valorar si no tiene conocimiento de los hechos y procesos o fenómenos que debe valorar, para lo cual necesita de la observación, de poseer un pensamiento independiente, de la emisión de juicios y conclusiones, de las habilidades para reconocer situaciones problémicas, y a la vez requiere de la disposición de saber escuchar, aceptar nuevas informaciones, ponerse en el punto de vista del otro, la flexibilidad de los conceptos y la disposición a la elaboración conjunta de las conclusiones.

De hecho, la práctica condiciona toda la relación valorativa, siendo la base, fin y criterio de veracidad de los valores. Por ello, los límites de la valoración se mueven entre el conocimiento y la práctica y es expresión de la relación subjetiva con el valor. Se toma en cuenta en el proceso de valoración, la objetividad, entendida como la adecuación, lo más integral posible del reflejo psíquico a la existencia del objeto o fenómeno en la realidad. La objetividad de la valoración depende de factores internos y externos:
- Los factores externos están relacionados con las condiciones en que se realiza la actividad, por ello debe dedicarse atención a la calidad y precisión de la percepción en el acto valorativo. Cuando las condiciones no son idóneas se tiende a falsear la valoración y a tergiversar la información.
- Los factores internos son propios del sujeto que valora. Una valoración objetiva requiere de la personalidad, cualidades como la honradez, honestidad, el sentido de la justicia, responsabilidad, solidaridad, laboriosidad, modestia, el sentido del compromiso y del cumplimiento del deber, entre otros.  Para ello, debe fomentarse la capacidad valorativa. Esto presupone el modo de actuación humana que conduce a valoraciones objetivas tanto individuales como colectivas.

Educar la capacidad valorativa es preparar al individuo para adquirir nuevos valores y desarrollar habilidades, tales como: determinar si posee la información necesaria para hacer valoraciones, sobre el objeto o fenómeno a valorar, caracterizar los aspectos esenciales, establecer los criterios y patrones, comparar con los aspectos esenciales, elaborar y expresar los juicios de valor.

El perfeccionamiento de la capacidad valorativa del individuo será uno de los más importantes resultados que se obtengan en una adecuada formación en valores, lo cual le mostrará su utilidad más allá de su perfil laboral.

Influye también en la valoración la capacidad del individuo de reaccionar a los estados interiores, aspiraciones y sentimientos de otros, incorporándolos a su propia experiencia o rechazándolo. En este acto realiza valoraciones influidas por la opinión social y a la vez por su propia opinión.

Por otra parte, es importante destacar que en el proceso de apropiación de la cultura, el hombre no está aislado, desde las primeras edades está en relación con otros y en esa interacción obtiene conocimientos y experiencias contenidos en los objetos, en la vida, los cuales le sirven de modelo en las relaciones con otras personas y le permiten el conocimiento de sí mismo. Esto hace por tanto, que el proceso de comunicación, adquiera singular importancia en la formación de la personalidad y de los valores, como componentes fundamentales de ésta.

Es necesario destacar que en el intercambio valorativo es condición indispensable la persuasión y no la imposición, en la relación dialógica hay que lograr la disposición de escuchar opiniones y criterios de otros respetándolos. Sin esa comunicación es una falsedad hablar de valores. Estimular la discusión y la reflexión sobre los valores personales y los sociales puede contribuir a desarrollar en el sujeto la capacidad de pensar y actuar éticamente en todos los órdenes de la vida. Por eso se requiere la creación del espacio necesario, un ambiente en el cual el individuo pueda gozar de libertad y respeto.

Las orientaciones valorativas constituyen una formación psicológica compleja de carácter generalizador, que expresa la jerarquía de valores del sujeto y le permite orientarse en el mundo en que vive; expresa en qué medida el individuo acepta o rechaza determinadas normas de relación, así como sus intereses fundamentales al dirigir su comportamiento: personales, familiares, laborales, grupales y sociales.
La Dra. E. Báxter se refiere a las orientaciones valorativas como “el valor hecho consciente y estable para el sujeto que valora, que le permite actuar con un  criterio de evaluación, revelando el sentir que tienen los objetos y fenómenos de la realidad para él, hasta ordenarlos jerárquicamente, por su importancia, conformando así la escala de valores a la que se subordina su actitud ante la vida”3.

A partir del análisis realizado anteriormente se considera que las orientaciones valorativas artístico-estéticas son los valores estéticos y artísticos que el escolar ha hecho consciente y estable, que le permite actuar con un  criterio de evaluación, revelando el sentir que tienen los objetos y fenómenos artísticos de la realidad para él, hasta ordenarlos jerárquicamente, por su importancia, conformando así la escala de valores a la que se subordina su actitud estética ante las manifestaciones del arte y la vida de manera general.

El estudio realizado por diversos sociólogos, sobre las diferentes ramas del saber humano, señalan lo artístico como una de las vías que prepara al hombre integralmente y muestran que la educación artística se halla condicionada por una serie de factores sociales. Tanto la producción artística como su consumo están social e históricamente determinados porque en cada período histórico se observan diferencias en las expresiones artísticas, sus contenidos y formas estéticas, según las normas de valor e ideal estético.

Es por ello que se considera importante atender el marco sociocultural en que se desenvuelve el individuo, pues expresa las características de la sociedad en que se forma desde lo espiritual, material, intelectual y afectivo, en cuanto a los modos de vida, actuación, pensamiento y sistema de valores.

Los valores no son, por tanto, simples conceptos intelectuales, son formaciones motivacionales de la personalidad que orientan e inducen la actividad humana y dentro de la estructura de la personalidad tiene una estrecha relación con los conocimientos, las vivencias afectivas, los ideales, la voluntad; tienen la capacidad de regular la conducta y se manifiestan en el comportamiento. O sea, el proceso de interiorización en la personalidad transita por los componentes: cognoscitivo, afectivo, volitivo y conductual.

Los valores y su formación en la personalidad es un proceso complejo que en el sentido evolutivo se forma en cada etapa del desarrollo humano: la niñez, la adolescencia, la juventud; en el sentido temporal no tiene fecha, ni se logra en una actividad, es un proceso sistemático y su tratamiento no es sólo un problema práctico sino también científico.

La formación de los valores tiene gran importancia para el desarrollo de una personalidad para lograr que el individuo asuma una participación correcta dentro de las luchas que caracterizan la etapa de construcción de una nueva sociedad.

En la práctica educativa se trata de formar en los escolares la capacidad de valorar, que sean reflexivos, críticos, autocríticos, y cuenten con argumentos en la interpretación de los objetos y fenómenos de la realidad en tanto los valores lleguen a formar parte de los patrones orientadores de su conducta, modos de actuación y de sus potencialidades creativas.

Se defiende la posición pedagógica acerca del uso del juego, en la formación de la necesaria formación colectivista de las nuevas generaciones. Algunos autores como Fernández (2003) y Villalón (2006), destacan la influencia del juego en la formación de cualidades como la perseverancia, la valentía, la constancia y la firmeza a través de este. Se reconoce que en la actividad lúdica, los escolares se esfuerzan por vencer los obstáculos, perfeccionan con valentía su proceder y sufren todas las dificultades imaginadas.

Los juegos didácticos, una modalidad muy conocida y con prueba de su efectividad, son valiosos en las distintas asignaturas, ya que jugando también se aprende. El juego tiene una estrecha relación con la enseñanza desarrolladora, la que se concibe como el proceso sistémico de transmisión de la cultura en la institución escolar en función del encargo social. El juego es participación, entrega, reflexiones, búsqueda, autoanálisis, intercambio, comunicación de los participantes. Es una vía excelente cuando se pretende dar un carácter activo al proceso de enseñanza-aprendizaje; al incluir juegos en las actividades de enseñanza, se da la posibilidad a los escolares-jugadores, de un aprendizaje productivo, interactivo, rico en comunicación y relaciones sociales.

En los juegos didácticos se combinan correctamente el método visual, la palabra y las acciones de los escolares con materiales, láminas. Así, se dirige su atención, los orienta, logra que precisen sus ideas y amplíen su experiencia. En cada juego didáctico se destacan tres elementos: el objetivo didáctico, las acciones lúdicas y las  reglas del juego.

Tomando en consideración el análisis anterior se proyectó en las clases de Educación Musical el empleo de juegos didácticos para favorecer las orientaciones valorativas artístico-estéticas a través del lenguaje musical en los escolares de cuarto grado. Debido a que, los juegos didácticos ofrecen potencialidades, pues se estimulan procesos del pensamiento como la memoria y la concentración de la atención; desarrolla la imaginación y la creatividad.

También estimula la socialización, sobre todo cuando se promueve el intercambio; determina lo correcto y lo incorrecto, contrastando con sus propios criterios, juicios y valoraciones, los escolares asimilan patrones de conducta correctos, acordes con los valores presentes en cada uno; se apropian de conocimientos a partir de vivencias afectivas de agrado y satisfacción; se contribuye al desarrollo de convicciones como el colectivismo, humanismo, la crítica y autocrítica que se expresan en la regulación de su conducta; se favorece la autoevaluación como formación motivacional compleja de la personalidad.

Los juegos didácticos poseen amplias posibilidades de utilización por parte de los maestros primarios. Se proponen para ser utilizados en el tercer momento de la clase, como apoyo didáctico, para consolidar lo aprendido por los escolares durante la tele clase.

A continuación se presentan como ejemplos algunos de los juegos didácticos que fueron aplicados en las escuelas primarias del municipio Mayarí, provincia Holguín.

Juego didáctico # 1: Lotería instrumental.              
Objetivo: Identificar instrumentos musicales a través de características y audiciones para favorecer las orientaciones valorativas artístico estéticas del lenguaje musical en los escolares de cuarto grado.
Materiales: Tableros, láminas y tarjetas con ilustraciones de instrumentos musicales, así como grabadora.
Desarrollo:
El aula se organiza en cuatro equipos de cinco integrantes; se les reparte un tablero cuadriculado a cada uno con características de instrumentos musicales. El maestro muestra láminas de estos (por familia); las mismas coinciden con características que aparecen en los tableros. El equipo que considere tener identificado el instrumento musical, levanta la mano, proporciona argumentos y si es correcta su apreciación, coloca la tarjeta con la ilustración de este en la casilla indicada. 
Al concluir de llenar todos los tableros, el maestro invita a los escolares a escuchar audiciones donde intervienen de manera armónica los instrumentos musicales identificados y promueve el intercambio donde se favorecen las orientaciones valorativas artístico estéticas del lenguaje musical a partir de la .escucha y apreciación de estos.
Reglas del juego:
El  equipo que haga coincidir las características con el instrumento musical, obtiene dos puntos; el que proporcione argumentos con creatividad, tres puntos. El primer equipo que logre llenar su tablero correctamente y obtenga más puntos es el ganador.

Juego didáctico # 2: Descubriendo ritmos.
Objetivo: Identificar ritmos a través de frases incompletas para consolidar polirritmias y corporizarlas con rimas creadas por los escolares de cuarto grado.
Materiales: Pancartas con frases incompletas sobre diversos ritmos y tarjetas que contienen  rimas relacionadas con medios expresivos del lenguaje musical, colocadas previamente en un buzón.
Desarrollo:
El aula se organiza en cuatro equipos de cinco integrantes. Se colocan al frente pancartas que contienen frases incompletas sobre diferentes ritmos (pulso, acento, diseño rítmico y clave cubana). Se invita a los escolares a descubrir el ritmo en cada caso para completar las frases y corporizarlas con distintas partes del cuerpo. Para ello, cada equipo representa un ritmo y se identifica con un color. (Equipo # 1: rojo; equipo #2: azul; equipo #3: amarillo y equipo #4: verde).
Los equipos se ponen de acuerdo y seleccionan un miembro que es quien se desplaza hacia la pancarta una vez leída cada frase y la completa. Otro integrante del equipo ejecuta el ritmo descubierto con diferentes partes del cuerpo y así sucesivamente en cada equipo. Una vez descubiertos los ritmos, se procede a la realización de una polirritmia entre todos los equipos.
Al final, apoyados en rimas que se encuentran colocadas en un buzón, corporizan estos ritmos y se sigue consolidando la polirritmia.
Reglas del juego:
El equipo que completa la frase, sin equivocarse, obtiene dos puntos; el que corporice el ritmo con creatividad, tres puntos; el que realice las dos acciones, cinco puntos. El equipo que no logre completar la fase o corporizarla, pasa la acción a otro equipo. Gana el equipo que realice todas las acciones correctamente y acumule más puntos.

Juego didáctico # 3: Lo artístico y estético en la música.
Objetivo: Descubrir valores artístico estéticos a través de canciones infantiles de Liuva María Hevia para favorecer las orientaciones valorativas artístico estéticas del lenguaje musical en los escolares de cuarto grado.
Materiales: Tarjetas con fragmentos de canciones infantiles de Liuva María Hevia, tarjetas con valores artísticos, estéticos y grabadora.
Desarrollo:
El aula se organiza en cuatro equipos de cinco integrantes. El maestro invita a buscar por diferentes partes del aula tarjetas que contienen fragmentos de canciones infantiles de Liuva María Hevia, a la vez que los motiva brindando información acerca de esta reconocida intérprete y los géneros musicales que incursiona.
Una vez encontradas las tarjetas y analizado el texto de las mismas, el maestro muestra tarjetas que poseen valores artísticos y estéticos. Cada equipo expone si en el fragmento escogido, están presentes dichos valores y ofrecen argumentos al respecto. El maestro aprovecha las potencialidades del texto de las canciones para favorecer las orientaciones valorativas artístico estéticas del lenguaje musical en los escolares.
Reglas del juego:
El equipo que haga corresponder los valores artísticos y estéticos con la canción, obtiene dos puntos; el que argumente sus criterios con creatividad, tres puntos; el que realice las dos acciones correctamente, cinco puntos. Gana el equipo que seleccione correctamente los valores en cada canción, argumente sus criterios con creatividad y acumule más puntos.

Los juegos didácticos se aplicaron durante el curso escolar 2010-2011. Con la aplicación de métodos empíricos, en momentos precedentes, se analizó la constatación del nivel de desarrollo de las orientaciones valorativas artístico-estéticas de los escolares de cuarto grado a través del lenguaje musical, y la valoración de la preparación que tienen los maestros primarios. Todo lo cual arrojó los siguientes resultados:
- Se elevó, de manera progresiva, la motivación, alcanzando resultados positivos en relación con las orientaciones valorativas artístico-estéticas a través del lenguaje musical, todo lo cual, favoreció la formación de sentimientos en los escolares.
- Los juegos didácticos favorecieron la orientación valoral, a través del intercambio, el diálogo, la posibilidad de confrontar sus puntos de vista, lo cual supone fomentar la participación activa y la búsqueda en los escolares de cuarto grado.

CONCLUSIONES
- La formación de valores es un proceso complejo, que transcurre en el desarrollo de la personalidad a través de la actividad, el conocimiento y la comunicación que realiza cada persona en sus relaciones sociales. Precisamente, el conocimiento adquirido sistemáticamente de forma coherente, garantiza la formación y el desarrollo del individuo.

- La propuesta dirigida a las orientaciones valorativas artístico-estéticas de los escolares de cuarto grado a través del lenguaje musical, desde el proceso de enseñanza aprendizaje, elevó la preparación de los maestros primarios evidenciado en el empleo de métodos novedosos y creativos.

- Los juegos didácticos diseñados para los escolares de cuarto grado, favorecieron sus orientaciones valorativas artístico-estéticas, corroborando el cumplimiento del fin propuesto en el Modelo de Escuela Primaria. 

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3 Báxter, Esther. Educar en valores. Tarea y reto de la sociedad. La Habana Editorial Pueblo y Educación, 2007. p 46.

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