Revista Ciencias Holguín

Ciencias Holguín / Revista trimestral / Volumen 21, octubre-diciembre 2015

La innovación en la competitividad a partir de la relación universidad– empresa / Innovation competitiveness from the university–company relationship

Lisandro Carralero-Hidalgo(1), Miguel Angel Tamayo-Fajardo(2), Carlos Vilariño-Corella(3), Dennis Ruiz-Almeida(4)


Contactos de los Autores

Correo:lisandroch@fe.uho.edu.cu(1), matamayo@ucp.ho.rimed.cu(2), cvilarino@fe.uho.edu.cu(3), dennisr@fe.uho.edu.cu(4)

Instituciones: Universidad de Holguín “Oscar Lucero Moya”

País: Cuba


RESUMEN
Los cambios económicos y la dinámica del desarrollo en el campo científico–técnico han demandado el perfeccionamiento continuo de la empresa cubana actual orientado a elevar su competitividad, de modo tal que satisfaga las exigencias de la sociedad en correspondencia con el perfeccionamiento del Modelo Económico Cubano. En el presente trabajo se comunican ideas y experiencias acerca del papel de la innovación en función de la gestión de la competitividad de las entidades empresariales resultado de una sistematización actualizada necesaria a tener en cuenta en el actual contexto económico que se construye.
PALABRAS CLAVE: COMPETITIVIDAD; INNOVACIÓN; UNIVERSIDAD Y EMPRESA 

ABSTRACT
Economic changes and the dynamics of development in science have demanded the continuous technical improvement of the current Cuban company aimed to increase its competitiveness, so as to satisfy the demands of society in line with the improvements of the Cuban economic model. This paper shows ideas and experiences about the role of innovation as an instrument of competitiveness management of business entities, a result of a necessary updated systematization to be taken into account in the current emerging economic climate.
KEY WORDS: COMPETITIVENESS; INNOVATION; UNIVERSITIES AND COMPANIES

INTRODUCCIÓN
La globalización económica, la expansión de los mercados y la lucha hegemónica entre las grandes economías, han convertido el tema de la competitividad en núcleo de las estrategias de empresas, gobiernos e instituciones de investigación. La necesidad de ser competitivo sustenta las opciones de sobrevivencia o fracaso de las organizaciones. Desde esta realidad la competitividad de la empresa cubana actual debe ser vista como un elemento indispensable para el desarrollo del país.
En este entorno, las empresas se deben convertir en un participante activo en los sistemas nacionales de innovación, para lo que se hace imprescindible el fomento de alianzas con las universidades ya que estas desempeñan un papel de avanzada a la hora de originar y promocionar la difusión de conocimientos, habilidades, valores de la sociedad y las nuevas  tecnologías. Por tanto, se hace necesario la organización de un proceso de gestión empresarial, que conscientemente dirigido, propicie la competitividad sustentada en la innovación como vía para alcanzar este propósito.
El presente artículo persigue como objetivo: reflexionar desde el punto de vista teórico acerca de la concepción de la competitividad empresarial sobre la base de la obtención de ventajas competitivas a partir de la innovación, de forma tal que contribuya al mejoramiento de este proceso de manera sistemática y continua.

MATERIALES Y MÉTODOS
Durante la investigación se emplearon métodos de nivel teórico como análisis y síntesis e inducción–deducción, los cuales permitieron el análisis crítico y la toma de posiciones teóricas que permitan desde la gestión, comprender, explicar e interpretar este proceso en su integridad. Además, el análisis documental como método empírico, que permitieron de conjunto la elaboración de las reflexiones teóricas que se proponen respecto a la relación de la innovación en la competitividad como una vía para alcanzar un estadio superior de las empresas  en el contexto económico actual.

RESULTADOS DEL TRABAJO
En un entorno internacional cambiante, matizado por la desaceleración de las economías y constantes crisis económicas, apostarle a la competitividad puede hacer la diferencia entre el éxito o el fracaso empresarial. En tal sentido Hamel (1994), plantea:

“(…) la competitividad despierta un interés floreciente en grupos variopintos: los políticos pretenden mejorarla, los legisladores debaten sobre ella, los editores publican sobre ella, los consultores viven de implantarla, y los economistas intentan explicarla y medirla”.

La competitividad es uno de los conceptos más abordados en la literatura y al mismo tiempo más controvertidos en ámbitos de investigación académica, empresarial, gubernamental y en medios de difusión ya que ilustran categorías o factores que son esenciales para su consecución en los cuales comienzan a mezclarse aspectos puramente economicistas con otros de orden no económico, tales como cultura, política, conciencia ambiental, calidad del recurso humano y ubicación espacial.

No obstante en la gran mayoría de las definiciones analizadas se destaca que su objetivo es el mismo en una generalidad: conquistar, mantener y ampliar la participación en el mercado a través de la consecución de ventajas competitivas para optimizar el desempeño de los recursos de todo tipo en las organizaciones.
La ventaja competitiva crece fundamentalmente en razón del valor que una empresa es capaz de generar. El concepto de valor representa lo que los compradores están dispuestos a pagar, y el crecimiento de este valor a un nivel superior se debe a la capacidad de ofrecer precios más bajos en relación a los competidores por beneficios equivalentes o proporcionar beneficios únicos en el mercado que puedan compensar los precios más elevados. (…) Una empresa se considera rentable si el valor que es capaz de generar es más elevado de los costos ocasionados por la creación del producto. A nivel general, podemos afirmar que la finalidad de cualquier estrategia de empresa es generar un valor adjunto para los compradores que sea más elevado del costo empleado para generar el producto. Por lo cual en lugar de los costos deberíamos utilizar el concepto de valor en el análisis de la posición competitiva”. Porter (1991)

Según este autor para alcanzar las ventajas competitivas se debe lograr al menos una de las tres estrategias competitivas genéricas que se pueden aplicar a toda actividad empresarial; las estrategias generalmente se implementan  por separado pero en algunas circunstancias también en conjunto, según los casos, para asegurarnos el crecimiento del valor de la empresa, estas se sintetizan a continuación:
El liderazgo en costos, que es la estrategia más intuitiva y representa una oportunidad si la empresa está capacitada para ofrecer en el mercado un producto a un precio inferior comparado a la oferta de las empresas oponentes. Este tipo de estrategia requiere una atención prioritaria tendiente a reducir los costos de producción, lo que se puede lograr con distintos medios.
La diferenciación, que constituye una opción atractiva para empresas que quieren construirse su propio nicho en el mercado y no apuestan necesariamente a un elevado porcentaje de consensos en términos generales, sino en compradores que buscan características peculiares del producto distintas a las que ofrecen las empresas oponentes.
El enfoque, que consiste en especializarse en un segmento dado del mercado y en ofrecer el mejor producto o servicio pensado expresamente para los reales requerimientos del segmento al que pertenece la organización.
Estas tres estrategias genéricas se orientan a la obtención de ventajas competitivas la que algunos autores la relacionan con la posesión de recursos, habilidades o competencias distintivas que permite realizar actividades mejor y a menor costo que los demás participantes del mercado como cualidad distintiva que a criterio de los autores se debe generar principalmente a partir de la capacidad innovadora de las empresas.

Se es del criterio que para alcanzar estas ventajas competitivas se deben tener en cuenta la capacidad de innovación la que se considera como esencial en función de la creación y mejoramiento permanente de productos y servicios existiendo un elemento fundamental y es que para poder crear nuevos productos y servicios hay que conocer las necesidades del cliente. La innovación nos debe llevar a asumir el rol de líderes, tanto en el ámbito individual como en el empresarial, sustentado en un patrón cultural compartido por la mayoría de los miembros de la organización.
Escorsa (2001) al realizar un análisis sobre los factores que inciden en la competitividad plantea: “La innovación es el elemento clave que explica la competitividad (…)”, desde la óptica de este autor, la innovación y la competitividad son dos categorías que se complementan en el quehacer de las organizaciones, por esta razón se es del criterio que la competitividad descansa en la capacidad de innovación de la empresa, es decir, en la introducción de una técnica, producto o proceso de producción o de distribución de nuevos procesos que con frecuencia puede ser seguido de un proceso de difusión,  a su vez la capacidad de innovación se apoya en gran medida en la tecnología, cuyo rasgo contemporáneo es la fuerte articulación al conocimiento científico.

Las valoraciones anteriores  permiten plantear el criterio de que las empresas cubanas deben convertir el conocimiento en su principal fuerza a través de la innovación, de tal forma que su capacidad para ello se constituye en clave para incorporarse, mantener y mejorar su posición en el mercado lo que evidencia la relación de esencia entre la competitividad  y la innovación lo que trae consigo que productos, procesos o servicios derivados del proceso de innovación tengan éxito lo que es equivalente a pensar que éstos sean competitivos en el mercado.
Por otra parte se considera que es necesario reconocer que la innovación requiere de un marco institucional que en el país garantice el flujo dinámico de interacciones entre diferentes actores y organizaciones en las distintas áreas y entornos entre los que encontramos los relacionados con el quehacer científico, tecnológico, productivo, organizacional, y las unidades de investigación y desarrollo(I+D) de las empresas, entre otras, las que deben convertirse en un ente dinamizador de este proceso, además se deben tener en cuenta los actores financieros y del gobierno que definen recursos y estímulos para apoyar la actividad innovadora de las empresas; interacciones que deben estar encaminadas hacia la búsqueda de la competitividad  y el mejoramiento en la calidad de vida de la población.

Estas aseveraciones suponen mantener una dinámica permanente de relaciones entre los actores de los entornos en el que se enmarca la empresa, lo que es esencial para potenciar la innovación ya que sin ellas sería muy poco probable su desarrollo y sostenibilidad y permanencia en el tiempo, se trata de determinar qué relaciones se deben establecer, la contribución que pueden hacer los distintos instrumentos de interacción en su consecución, y si la estructura del sistema está suficientemente preparada para poder actuar con la flexibilidad necesaria para alcanzar este propósito.
Lo anterior  resulta de las demandas de apoyo al proceso de crecimiento del sector productivo como vía para sustentar el desarrollo social de toda la nación, en este ámbito las universidades cubanas presentan un innegable potencial para participar en la puesta en marcha de medidas que permitan vincular consistentemente el sistema científico y tecnológico con las diversas entidades pertenecientes al sistema productivo.

En el caso de los vínculos de la universidad al sector productivo, muchas son las experiencias que se han realizado y las concepciones teóricas que se han derivado de la práctica tanto en el ámbito nacional como en el  internacional. Los trabajos de Lazo Machado (1992), Abreu (2004), Carralero, Tamayo y Alonso (2013) entre otros,  así lo confirman.
En términos de la experiencia internacional, la CEPAL ha concluido que el crecimiento y la competitividad, tanto a nivel de países como de empresas, se relaciona de modo positivo con la definición y puesta en marcha de políticas acertadas de acceso, difusión e innovación en el campo de la ciencia y las tecnologías, en los que juegan un papel determinante las instituciones universitarias.

Es criterio de los autores que en la actualidad, las universidades cubanas deben alcanzar un papel protagónico dentro del entorno científico para apoyar la innovación en la empresa que se aspira, aseveración que se sustenta en su capacidad para desarrollar la investigación en distintos ámbitos de la ciencia, la que no siempre se  utiliza adecuadamente por diversas razones internas y externas lo que implica cierta dosis de marginación.

Desde esta perspectiva las nuevas tendencias internacionales de los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que la Universidad ya no puede limitarse a formar, investigar y a ser una fuente de desarrollo y de transmisión cultural, sino que además es un agente responsable del progreso económico y social del área geográfica en la que se encuentra inmersa.

La capacidad de investigación y desarrollo de las universidades juega un papel imprescindible en la innovación de las empresas, debido a su importancia a la hora de emprenderlas; sin embargo, la mayoría de las empresas y las nuevas formas de propiedad entre las que se encuentran las aun no llamadas oficialmente pequeñas y medianas empresas (PYMES) no poseen una capacidad investigadora, que en este caso puede dar la universidad, mediante la complementariedad, dentro de sus  diferentes procesos.
El gran problema a la hora de analizar estas relaciones tiene que ver con las e actuaciones que las favorecen, de la que se derivan las siguientes interrogantes:

  • ¿La empresa cubana actual ve la necesidad de la innovación para su desarrollo en momentos en que la autogestión debe caracterizar el escenario productivo y de servicios en el país?

  • ¿Realmente han interiorizado la necesidad de generar investigaciones que dinamicen su competitividad ante una inversión extranjera creciente?

  • ¿Las investigaciones que se generan en las universidades responden a las necesidades del desarrollo económico y social del país?

  • ¿Cómo se pueden imbricar las necesidades empresariales con la capacidad innovativa de las universidades cubanas en el contexto del perfeccionamiento del Modelo Económico Cubano?

Bajo estos supuestos se llama la atención sobre los aspectos que, a criterio de los autores pueden favorecer las interacciones universidad empresa para apoyar la innovación.
En la práctica se han identificado los siguientes aspectos:

  • La complementariedad como sustento de los proyectos de acuerdo con su misión. Ello permitirá mejorar y optimizar procesos productivos o introducir nuevos productos.

  • Los altos niveles de formación del recurso humano que tiene la universidad y que se requiere en actividades de I+D, por tanto debe existir un alineamiento entre problemática empresarial evidenciada en sus bancos de problemas e investigación.

  • La imperiosa necesidad de innovación de las empresas para mejorar sus procesos organizativos y productividad en función de la competitividad en los mercados nacionales e internacionales lo que  permite considerar propuestas de apoyo de las universidades

El anterior marco conceptual deja claro la urgente necesidad de establecer alianzas entre las universidades y las empresas para generar el ambiente propicio que posibilite la innovación en el actual contexto económico del país.

CONCLUSIONES

    Sin lugar a dudas, la innovación se reconoce como centro de la competitividad y productividad de las empresas, de tal forma hay que buscar las estrategias necesarias para su alcance en las empresas.

    Las estrategias de innovación deben pensarse en el contexto del sistema que posibilita interacciones entre diferentes entornos (productivos, organizativos, científicos, tecnológicos y financieros) dentro del marco legal vigente para posibilitar su desarrollo.

    La necesidad de estimularla como factor de organización, productividad y competitividad sobre la base de la universidad y su capacidad científica y la empresa.

    El imperativo de una gestión orientada a facilitar la interacción de los grupos de investigación de la universidad con las empresas, a través de proyectos de innovación para privilegiar los siguientes aspectos:

    Un sistema de actividades de posgrados e investigaciones orientado hacia la integración facilitando las relaciones universidad -empresas.

     La realización de manera conjunta de estudios diagnósticos y de casos que permitan en el primero análisis de factibilidad y en el segundo comunicar las mejores experiencias.

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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    2. Porter, M.  (1991). La ventaja competitiva de las naciones. Plaza y Janes editores, España. : p. 136

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    Síntesis curricular de los Autores

    Lisandro Carralero-Hidalgo.
    lisandroch@fe.uho.edu.cu Doctor en Ciencias Pedagógicas, y Profesor Titular del Centro de Estudios de Gestión de la Universidad de Holguín. Graduado de economía. Tiene 17 años de experiencia profesional, 10 dedicados a estudios relacionados con la gestión organizacional, el control interno y la educación económica. Es autor de artículos científicos y libros relacionados con la gestión organizacional, el costo para la toma de decisiones, el control interno y la educación económica.
    Miguel Ángel Tamayo-Fajardo. matamayo@ucp.ho.rimed.cu Doctor en Ciencias Pedagógicas, y Profesor Titular del Centro de Estudios de Gestión de la Universidad de Holguín. Profesor de Merito. Tiene más de 40 años de experiencia profesional, 30 dedicados a estudios relacionados con la dirección de entidades universitarias, la administración y la planeación estratégica. Es autor de artículos científicos y libros relacionados con la gestión y dirección educativa, entre otras.
    Carlos Vilariño-Corella. cvilarino@fe.uho.edu.cu Doctor en Ciencias Técnicas, y Profesor Titular del Centro de Estudios de Gestión de la Universidad de Holguín. Graduado de Ingeniero Industrial. Tiene 40 años de experiencia profesional, 25 dedicados a estudios relacionados con la gestión organizacional, la administración y la planeación estratégica. Es autor de artículos científicos y libros relacionados con la gestión organizacional, la toma de decisiones, la competitividad empresarial, entre otras.
    Dennis Ruiz-Almeida. dennisr@fe.uho.edu.cu Profesor e investigador del Centro de estudios de gestión empresarial de la Universidad de Holguín, Cuba. Máster en dirección, Ingeniero Industrial. Posee varias publicaciones en revistas electrónicas y dos libros publicados de resultados investigativos.

    Fecha de Recepción: 02/06/2015
    Fecha de Aprobación: 25/09/2015
    Fecha de Publicación: 26/10/2015

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