Indicadores socioeconómicos del GAD municipal de Machala
y su incidencia en el desarrollo local. Período 2018 – 2023 / Socioeconomic Indicators of the
Municipal GAD of Machala and Their Impact on Local Development. Period 2018–2023
Fiorela N. Ramirez Tigrero, https://ORCID:
0009-0009-0655-880, framirez@utmachala.edu.ec
Camilly Juleysi Lapo Lapo, https://ORCID: 0009-0001-4679-4286, clapo2@utmachala.edu.ec
Holger F. Bejarano Copo, https://ORCID:
0000-0001-6406-1476, hbejarano@utmachala.edu.ec
1Universidad
Técnica de Machala
2Universidad
Técnica de Machala
3Universidad
Técnica de Machala
Resumen
La presente investigación
analiza los indicadores socioeconómicos gestionados por el Gobierno Autónomo
Descentralizado (GAD) Municipal de Machala y su incidencia en el desarrollo
local durante el periodo 2018–2023. El estudio adopta un enfoque mixto, de tipo
descriptivo, que combina análisis documental, encuestas al sector productivo y
revisión estadística. Los resultados muestran avances significativos en
cobertura de servicios básicos, formalización económica, ejecución
presupuestaria y crecimiento comercial. No obstante, persisten desafíos
estructurales en materia de seguridad, equidad territorial, condiciones
laborales y acceso a oportunidades de expansión. La evidencia empírica revela
que los indicadores evaluados constituyen herramientas clave para diagnosticar,
monitorear y orientar la planificación local, permitiendo identificar brechas y
diseñar políticas más efectivas y participativas. Se concluye que la mejora de
estos indicadores es determinante para fortalecer el desarrollo sostenible,
inclusivo y resiliente del cantón.
Palabras clave: Indicadores socioeconómicos, desarrollo económico, desarrollo
local, gestión pública, seguridad ciudadana.
Abstract
This research analyzes
the socioeconomic indicators managed by the Decentralized Autonomous Government
(GAD) of Machala and their impact on local development during the period
2018–2023. The study uses a mixed, descriptive approach, combining document
analysis, surveys of the productive sector, and statistical review. The results
show significant progress in basic service coverage, economic formalization,
budget execution, and commercial growth. However, structural challenges remain in
security, territorial equity, labor conditions, and access to expansion
opportunities. Empirical evidence confirms that the evaluated indicators are
essential tools for diagnosing, monitoring, and guiding local planning,
enabling the identification of gaps and the design of more effective and
participatory policies. It concludes that improving these indicators is crucial
for strengthening the sustainable, inclusive, and resilient development of the
canton.
Keywords: Socioeconomic indicators, economic development, local
development, public management, citizen security.
1. Introducción
Los indicadores socioeconómicos constituyen
herramientas fundamentales para analizar el desarrollo de una región, ya que
permiten evaluar las condiciones de vida de la población, identificar brechas
sociales y económicas, y medir el impacto de las políticas públicas
implementadas. De acuerdo con Díaz et al
Para Santana et al
De esta manera se puede determinar los
indicadores socioeconómicos cumplen un doble propósito, son herramientas de
medición y diagnóstico y también instrumentos clave para la planificación,
ejecución y evaluación de políticas públicas orientadas al desarrollo
equitativo. Su importancia trasciende el ámbito técnico, convirtiéndose en una
base esencial para garantizar la sostenibilidad y el bienestar social. Al
cuantificar las diversas variables, estos indicadores proporcionan un panorama
detallado de las realidades sociales y económicas, permitiendo una evaluación
comparativa entre territorios y poblaciones. Este diagnóstico inicial es
esencial para establecer líneas base y diseñar estrategias que aborden
problemáticas específicas.
En el caso del Gobierno Autónomo
Descentralizado (GAD) municipal de Machala, los indicadores socioeconómicos son
esenciales para evaluar las condiciones de desarrollo local y su incidencia en
la calidad de vida de los habitantes del cantón. Estos indicadores pueden
ofrecer una visión cuantitativa y cualitativa de diversos aspectos económicos,
sociales y culturales, lo que permite comprender las dinámicas del territorio y
diseñar políticas públicas efectivas. Su importancia radica en que se
constituirán en herramientas clave para la planificación, el monitoreo y la
toma de decisiones basadas en datos objetivos, fundamentales en un contexto de
crecimiento urbano y desafíos socioeconómicos.
De tal manera que el objetivo general de la
presente investigación es: Elaborar indicadores socioeconómicos para Gobierno
Autónomo Descentralizado (GAD) municipal de Machala mediante la recopilación,
análisis y sistematización de información estadística y cualitativa relevante correspondientes
al período 2018-2023, con el propósito de evaluar su incidencia en el
desarrollo.
2. Desarrollo
2.1. Indicadores Socioeconómicos
Los indicadores son herramientas clave para la
toma de decisiones, ya que proporcionan información científica y técnica que
facilita su transformación en acciones concretas. Esto los convierte en
elementos esenciales para analizar y anticipar tendencias relacionadas con la
situación económica y social de una región o localidad. Además, son útiles para
evaluar el grado de cumplimiento de las metas y objetivos establecidos en las
políticas gubernamentales. Por esta razón, desempeñan un papel activo en la
mejora de los procesos de formulación, rediseño, seguimiento y monitoreo de las
políticas públicas
También son herramientas utilizadas para medir
y analizar las condiciones económicas y sociales de los hogares. Por un lado,
los indicadores unidimensionales se centran en una sola dimensión, como la
capacidad de pago de los hogares, utilizando métricas como el Índice de
Capacidad de Pago Corriente (ICPc), que se basa en el
gasto per cápita considerando el ingreso menos los gastos básicos de
subsistencia, y el Índice de Capacidad de Pago Priorizada (ICPp),
que introduce un enfoque jerárquico, en el cual las necesidades básicas deben
satisfacerse antes de considerar otros gastos (Acosta et al, 2014).
En estudios recientes, como el
de Gutiérrez et al.
Por su parte, Torisina et al
2.1.1. Clasificación de los indicadores
socioeconómicos
Se clasifican según su temática (económicos,
sociales y demográficos), su naturaleza (cualitativos o cuantitativos) y su
alcance geográfico y temporal (nacional, regional, internacional, estáticos o
dinámicos). Los indicadores económicos miden aspectos financieros como el PIB o
las tasas de empleo; los sociales evalúan condiciones de vida, como
alfabetización y acceso a servicios; y los demográficos analizan la dinámica
poblacional
Asimismo, ciertos indicadores son de naturaleza
estática, reflejando condiciones en un momento específico, mientras que otros
son dinámicos, mostrando tendencias a lo largo del tiempo. Esta distinción
permite evaluar tanto la situación actual como los cambios en las condiciones
socioeconómicas. La relevancia y aplicabilidad de los indicadores
socioeconómicos dependen en gran medida de su capacidad para adaptarse a
contextos específicos y proporcionar datos confiables.
Según Sen
2.2. Condición socioeconómica
El concepto de condición económica se encuentra
relacionado con aspectos económicos visibles que afectan la posición social
subjetiva y objetiva de los individuos. Se encuentra influenciada por
indicadores como la pobreza, la indigencia y las desigualdades económicas, que
pueden observarse en fenómenos como el acceso a recursos básicos y la
distribución de ingresos en una sociedad
En términos objetivos, la condición económica
está estrechamente vinculada a indicadores como la pobreza, definida como la
carencia de recursos para cubrir necesidades básicas, de acuerdo con Rodríguez
También con la indigencia, que representa un
nivel aún más extremo de privación al no poder garantizar siquiera la
alimentación adecuada; de acuerdo con Bastias y
Barreiro
2.3. Medidas de pobreza
Los obstáculos al desarrollo económico y la
permanencia de la pobreza en ciertas regiones representan problemas complejos
que requieren un enfoque analítico multidimensional. Este enfoque debe
considerar una diversidad de factores interrelacionados, incluyendo las
dimensiones económicas, sociales, políticas, culturales y ambientales, para
comprender las raíces profundas de estos fenómenos. La pobreza no es solo una
consecuencia de la insuficiencia de recursos económicos, sino también de
dinámicas estructurales, como desigualdades en la distribución de ingresos,
acceso limitado a servicios básicos, inequidades educativas, brechas de género,
falta de infraestructura adecuada y contextos políticos inestables.
Las medidas de pobreza se utilizan para evaluar
y cuantificar las condiciones de privación y vulnerabilidad de las personas y
los hogares en una sociedad. De acuerdo con Gallegos
et al
·
Medidas de Pobreza Monetaria.
Este enfoque mide la pobreza basándose en los ingresos económicos de los
hogares. Se define un umbral mínimo, conocido como línea de pobreza, y quienes
tienen ingresos inferiores a este límite son clasificados como pobres. Dentro
de este enfoque también se encuentra la pobreza extrema o indigencia, que se
centra en la incapacidad de cubrir necesidades alimentarias básicas. Aunque es
el método tradicional y más utilizado por su simplicidad, es unidimensional y
no captura otras formas de privación que afectan el bienestar de las personas.
·
Medidas de Pobreza
Multidimensional. Estas medidas consideran
varias dimensiones del bienestar, como educación, salud, vivienda, empleo y
acceso a servicios básicos. Una de las herramientas más utilizadas es el Índice
de Pobreza Multidimensional (IPM), desarrollado por Alkire
y Foster, que evalúa privaciones simultáneas en múltiples aspectos esenciales
para la calidad de vida. Este enfoque permite una comprensión más integral de
la pobreza y es particularmente útil para identificar brechas específicas en
regiones o grupos poblacionales, lo que facilita diseñar intervenciones más
efectivas.
De acuerdo con lo expuesto, se puede determinar
que los enfoques de pobreza monetaria y pobreza multidimensional ofrecen
perspectivas diferentes y complementarias sobre las privaciones que enfrentan
las personas y los hogares.
2.3.1. Coeficiente de GINI
De acuerdo con Restrepo et al
·
0 indica igualdad perfecta
(todos los individuos tienen exactamente los mismos ingresos).
·
1 indica desigualdad máxima
(una sola persona concentra todos los ingresos y el resto no tiene nada).
En términos matemáticos, el coeficiente de Gini
utiliza una fórmula basada en proporciones acumulativas de ingresos y población
para reflejar las desigualdades en una sociedad.
En contexto con lo mencionado Favila et al
2.4. Desarrollo Local
El desarrollo local se ha consolidado como una
estrategia clave para fomentar el avance de territorios subnacionales,
especialmente en el contexto de superar problemas fundamentales que afectan a
las instituciones públicas locales
Este concepto implica una gestión colaborativa
entre autoridades, sociedad civil y actores clave del territorio, fomentando la
participación de todos los sectores para definir objetivos comunes y
desarrollar estrategias adaptadas a las necesidades y potencialidades locales.
En este enfoque, se establecen metas claras que consideran tanto el corto como
el largo plazo, empleando indicadores multidimensionales que abarcan aspectos
de sostenibilidad ambiental, inclusión social, participación comunitaria,
desarrollo económico y resiliencia frente a desafíos globales como el cambio
climático.
El desarrollo local también se fundamenta en la
capacidad de las comunidades para innovar y autogestionarse, fomentando el
emprendimiento social, la cohesión territorial y el fortalecimiento de las
instituciones públicas y privadas. Esto incluye la implementación de soluciones
creativas y sostenibles frente a problemas como los desastres naturales, las
desigualdades económicas y sociales, y la corrupción institucional, promoviendo
al mismo tiempo un entorno de confianza, transparencia y corresponsabilidad.
Además, el desarrollo local reconoce la importancia de fortalecer las redes de
colaboración intersectoriales y de construir capacidades para mejorar la
gobernanza y empoderar a las comunidades en la toma de decisiones que afectan
directamente su calidad de vida y bienestar.
2.5. Relación entre Indicadores
Socioeconómicos y Desarrollo Local
La relación entre los indicadores
socioeconómicos y el desarrollo local se fundamenta en la capacidad de estos
indicadores para medir y reflejar el progreso de las comunidades en diversas
dimensiones, como la económica, social y ambiental. Estos indicadores permiten
evaluar las condiciones de vida, las desigualdades territoriales y los niveles
de bienestar en las distintas regiones o cantones de un país (Vélez et al, 2021).
En este sentido, la relación entre los
indicadores socioeconómicos y el desarrollo local radica en su desempeño como
herramientas para medir, analizar y promover el progreso integral de los
territorios. Los indicadores socioeconómicos, como la tasa de alfabetización,
el acceso a servicios básicos, los niveles de empleo e ingresos, la esperanza
de vida y la calidad de la infraestructura, reflejan las condiciones de vida de
las comunidades y sirven como base para evaluar el nivel de desarrollo
alcanzado por cada región.
En el ámbito del desarrollo local, estos
indicadores permiten identificar desigualdades y disparidades entre
territorios, lo que resulta fundamental para comprender las dinámicas
socioeconómicas de cada región. A través de estos datos, es posible resaltar
aquellas áreas con mayor rezago, caracterizadas por problemas como pobreza
elevada, falta de acceso a servicios básicos, bajos niveles educativos,
insuficiente infraestructura y desigualdades en el mercado laboral. Por otro
lado, también se destacan las áreas con un progreso notable, que suelen
beneficiarse de mejores condiciones económicas, mayores niveles de inversión
pública y privada, acceso a tecnologías modernas, infraestructura eficiente y
una población con mayores oportunidades educativas y laborales.
Metodología
El presente trabajo de investigación es de
naturaleza descriptiva, lo que significa que su propósito principal radica en
analizar, observar y detallar fenómenos específicos sin intervenir directamente
en ellos, sino más bien identificando sus características y patrones. De
acuerdo con Inga et al
Según Hernández et al
La metodología de la presente investigación
también se base en el diseño de una investigación mixta, para Arias
Por un lado, los datos de campo ofrecen una
perspectiva directa y actualizada de la realidad local; por otro, los estudios
bibliográficos proporcionan un marco teórico y comparativo que facilita
interpretar los hallazgos en un contexto más amplio. Este enfoque mixto asegura
un análisis completo de la incidencia de los indicadores socioeconómicos en el
desarrollo local de Machala durante el período estudiado.
Por otra parte, la investigación que usa
fuentes mixtas busca combinar, integrar y sintetizar información de diversas
fuentes para obtener un entendimiento más completo de un tema o problema de
investigación. Este enfoque se centra en identificar las relaciones, patrones y
conexiones entre diferentes elementos o componentes para obtener una visión
global.
En el marco de la investigación a realizar, se
recopilan datos relevantes de la población del cantón Machala, con el objetivo
de analizar su estructura y dinámica. Para este propósito, se realiza un
muestreo no probabilístico de conveniencia. De acuerdo con Hernández
En este caso, la investigación se centra en la
parroquia urbana de Machala, seleccionada debido a su relevancia como centro
económico, social y administrativo del cantón. La elección de esta parroquia
responde a su importancia estratégica y a su influencia en el desarrollo local.
A través del análisis de esta muestra específica, se espera identificar
patrones significativos sobre la composición poblacional, distribución
geográfica y características socioeconómicas, lo que contribuirá a evaluar el
impacto de los indicadores socioeconómicos en el desarrollo local durante el
período 2018-2023.
Específicamente, las encuestas serán aplicadas
al sector productivo, conformado por comerciantes, microempresarios y
empresarios locales. Este grupo aporta información clave sobre cómo las
políticas municipales han influido en la actividad económica, la formalización
de negocios, el acceso a servicios básicos y las oportunidades de inversión. La
elección de este sector obedece a su rol directo en la generación de empleo,
dinamismo comercial y crecimiento económico local.
En este caso, la investigación se centra en la
parroquia urbana de Machala, seleccionada debido a su relevancia como centro
económico, social y administrativo del cantón. La elección de esta parroquia
responde a su importancia estratégica y a su influencia en el desarrollo local.
A través del análisis de esta muestra específica, se espera identificar
patrones significativos sobre la composición poblacional, distribución
geográfica y características socioeconómicas, lo que contribuirá a evaluar el
impacto de los indicadores socioeconómicos en el desarrollo local durante el
período 2018-2023.
En cuanto a las técnicas e instrumentos de
investigación, las técnicas de investigación aplicadas son:
·
Revisión documental.
Consiste en recopilar y analizar documentos oficiales y académicos relacionados
con los indicadores socioeconómicos.
·
Encuestas.
Aplicación de cuestionarios estructurados para recopilar información de los
ciudadanos sobre su percepción de los aspectos sociales y económicos del cantón
Machala.
Por otra parte, los instrumentos de recolección
de datos son los siguientes:
·
Cuestionarios.
Instrumentos estructurados con preguntas cerradas y escalas de valoración para
recopilar datos cuantitativos de la población. Los cuestionarios son diseñados
para abordar temas como empleo, ingreso, acceso a servicios básicos y
percepción del desarrollo local.
En cuanto a los análisis de los datos, se
utiliza un software estadístico para procesar y analizar los datos
cuantitativos obtenidos a través de encuestas. Esto incluye cálculos de
promedios, tendencias y distribución de indicadores clave.
Cuadro 1. Variables de la
investigación
|
Variable |
Tipo |
Dimensión |
Indicadores |
|
Indicadores
socioeconómicos del GAD Municipal de Machala |
Independiente |
Infraestructura y
servicios públicos |
·
Acceso a servicios básicos. ·
Mejora de infraestructura ·
Cobertura de obras públicas |
|
Apoyo a la actividad
económica |
·
Programas de incentivos. ·
Simplificación de trámites. ·
Acceso a información. |
||
|
Seguridad y orden
público |
·
Percepción de seguridad. ·
Presencia de vigilancia ·
Prevención del delito. |
||
|
Participación y
gestión institucional |
·
Espacios de participación. ·
Planificación urbana ·
Ejecución presupuestaria |
||
|
Desarrollo
local del cantón Machala |
Dependiente |
Dinamismo económico |
·
Crecimiento comercial. ·
Ampliación de mercado ·
Mejora de ingresos |
|
Generación de empleo |
·
Contratación de personal. ·
Condiciones laborales |
||
|
Sostenibilidad y
permanencia |
·
Continuidad del negocio ·
Oportunidades de expansión. |
Resultados
De acuerdo con información publicada por el
Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial Cantón Machala 2019 – 2030 en la
provincia de El Oro se encuentran 108 empresas activas. Su actividad económica
se concentra principalmente en los monocultivos y producciones en cautiverio,
destacándose el banano y el camarón. En Machala, el sector manufacturero aportó
el 6,4 % del Valor Agregado Bruto en 2019, destacando la fabricación de
productos de plástico con $13,6 millones, seguida por la panadería, productos
metálicos estructurales y la conservación de frutas y hortalizas. La economía
local está fuertemente marcada por el comercio, que representa el 56 % de los
establecimientos económicos del cantón (ligeramente por debajo del 58 % provincial),
con un total de 6.099 locales, de los cuales el 94 % son negocios sin
sucursales.
En cuanto a los resultados obtenidos en las
dimensiones estudiadas y durante el periodo analizado se reportan los
siguientes resultados:
Dimensión 1. Infraestructura y Servicios
Públicos
Figura 1. Acceso a
servicios básicos Machala vs. Promedio nacional (2022)
Fuente: Censo
de Población y Vivienda 2022
La Figura 1 compara los niveles de cobertura de
servicios básicos en el cantón Machala con los promedios nacionales, utilizando
datos del Censo de Población y Vivienda 2022. Se incluyen cuatro indicadores
fundamentales: acceso a agua potable, energía eléctrica, alcantarillado y
recolección de basura.
En primer lugar, se observa que Machala
presenta una cobertura significativamente superior al promedio nacional en
todos los servicios analizados. El acceso al agua potable alcanza el 92,5% en
Machala frente al 84,17% a nivel nacional, lo cual evidencia un esfuerzo
sostenido en infraestructura hídrica urbana. La cobertura de energía eléctrica
es incluso más alta, con un 99,1%, superando el 97,48% nacional, lo que sugiere
una red eléctrica consolidada y de amplia penetración en el territorio
cantonal.
El servicio de alcantarillado, aunque también
muestra un desempeño favorable en Machala (88,1%) comparado con el promedio
nacional (65,79%), representa el área de menor cobertura dentro de los cuatro
servicios básicos evaluados. Este dato es relevante, ya que indica que, si bien
se ha avanzado notablemente, aún existen sectores, particularmente en zonas
periféricas o de expansión informal, donde la falta de este servicio podría
generar riesgos sanitarios y ambientales.
Finalmente, el servicio de recolección de
basura destaca con una cobertura total del 100% en Machala, frente a un 88,71%
a nivel nacional. Esta cifra sugiere un sistema logístico eficiente en la
gestión de residuos sólidos urbanos, lo cual contribuye no solo a la higiene
pública, sino también a la imagen y calidad de vida del cantón.
Apoyo a la actividad económica
Entre 2018 y 2023, según información del portal
de rendición de cuentas del GAD, más de 6.500 personas participaron en
capacitaciones, ferias productivas y actividades de promoción económica local,
lo que generó un impacto directo en el aumento del autoempleo y en la
consolidación de unidades económicas populares. En este periodo, se promovieron
cerca de 2.300 emprendimientos registrados en actividades de comercialización,
servicios y agroproducción.
Uno de los avances más significativos ha sido
la reducción de la informalidad laboral, que en Machala descendió del 52% en
2020 al 47,3% en 2023, según datos del INEC, lo cual coincide con el periodo de
mayor inversión en programas de promoción económica impulsados por el GAD. Este
efecto positivo ha estado respaldado por una estrategia institucional centrada
en la simplificación de trámites, mediante el fortalecimiento de procesos
digitales y la creación de plataformas como el Sistema Integrado de Atención
Ciudadana, que permite gestionar registros de actividad económica, licencias de
funcionamiento, uso de suelo y permisos municipales de forma electrónica. Como
resultado, el tiempo promedio para la obtención de una patente municipal en
Machala se redujo de 20 días hábiles en 2018 a 7 días en 2023.
Además, se desarrollaron campañas informativas
y de sensibilización que alcanzaron a más de 10.000 ciudadanos anualmente a
través de redes sociales, ferias barriales y medios comunitarios, permitiendo
mejorar el acceso a información pública sobre beneficios tributarios,
incentivos para la formalización y programas de financiamiento local. Estas
medidas han fortalecido el tejido económico local y han promovido una mayor
interacción entre el GAD y la ciudadanía, contribuyendo a un entorno de
gobernanza participativa y corresponsabilidad institucional en la promoción del
desarrollo económico cantonal.
Figura 2. Evolución de la informalidad laboral en
Machala (2018-2023)
Nota: Elaboración
propia con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC),
Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU), años 2018 a 2023,
y reportes institucionales del GAD Municipal de Machala.
La Figura 2 evidencia la evolución del
porcentaje de informalidad laboral en el cantón Machala durante el periodo
2018–2023. Se observa una tendencia general a la baja, pasando del 52,0% en
2018 al 47,3% en 2023, con descensos graduales a lo largo de los años, a
excepción de 2020, donde se presenta una leve estabilización atribuible al
impacto de la pandemia por COVID-19, que alteró las dinámicas del empleo formal
e informal a nivel nacional.
La disminución del nivel de informalidad
laboral en Machala entre 2018 y 2023 podría tener múltiples causas, entre ellas
el impacto de políticas locales como programas de formalización, incentivos a
la economía popular y solidaria, y digitalización de trámites. Sin embargo, es fundamental
considerar un factor metodológico clave, los cambios en la forma en que el
Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) calcula la informalidad
laboral en Ecuador.
A partir de noviembre de 2022, el INEC
introdujo un nuevo enfoque metodológico en la Encuesta Nacional de Empleo,
Desempleo y Subempleo (ENEMDU), con el objetivo de alinear las estadísticas
laborales con las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT). Uno de los principales ajustes fue la redefinición del empleo informal,
incorporando no solo el criterio de registro patronal y acceso a la seguridad
social, sino también otros elementos como el tamaño del establecimiento, la
naturaleza de la unidad económica y el tipo de vínculo laboral.
Este cambio metodológico impactó directamente
en las tasas de informalidad reportadas a partir de 2022. Por ejemplo, en
algunas ciudades y regiones del país se observó una aparente reducción
estadística de la informalidad, no necesariamente explicada por mejoras reales
en el mercado laboral, sino por la reclasificación de ciertas formas de empleo
que antes se consideraban informales y ahora no lo son bajo la nueva
definición.
En el caso de Machala, si bien la tendencia
decreciente de la informalidad ya era visible desde 2018, es probable que el
descenso más pronunciado entre 2021 y 2023 haya sido influenciado parcialmente
por este ajuste metodológico. Por tanto, al interpretar la reducción del 52% al
47,3%, es importante considerar que no todo ese cambio puede atribuirse exclusivamente
a la acción de políticas públicas o a la dinámica económica local, sino también
al efecto técnico del nuevo marco estadístico implementado por el INEC.
Seguridad y Orden Público
La seguridad ciudadana en Machala ha sido una
de las principales inquietudes durante el periodo 2018–2023, debido al
incremento de hechos delictivos y la percepción generalizada de inseguridad
entre la población. Según datos del Observatorio de Seguridad Ciudadana del
Ecuador y de reportes publicados por el Ministerio del Interior, en el año 2022
Machala registró una tasa de muertes violentas de 42,3 por cada 100.000
habitantes, cifra que duplicó los registros del año 2021, cuando la tasa era de
20,5 por cada 100.000. Esta tendencia se mantuvo al alza durante el 2023,
posicionando a la ciudad entre las cinco jurisdicciones con mayor número de
homicidios a nivel nacional.
La percepción de seguridad, medida a través de
encuestas ciudadanas levantadas por instituciones locales y medios de
comunicación, ha reflejado una creciente sensación de vulnerabilidad. En una
encuesta realizada por el GAD Municipal en 2023 como parte del proceso de
rendición de cuentas, el 68% de los encuestados manifestó sentirse inseguro o
muy inseguro al transitar por su barrio durante la noche, y un 55% señaló haber
sido víctima o conocer a alguien cercano que fue víctima de algún delito
durante ese año. Estos datos reflejan un entorno donde la criminalidad incide
de forma directa en la calidad de vida, el dinamismo económico local y la confianza
institucional.
En cuanto a la presencia de vigilancia, el
déficit estructural de personal policial es evidente: en 2022, el promedio de
agentes de policía por cada 10.000 habitantes en Machala fue de apenas 16,
inferior al promedio nacional estimado en 21. Esto ha limitado la capacidad de
respuesta en barrios periféricos, donde se concentran problemáticas de
delincuencia organizada, microtráfico y robos a personas. Pese a los esfuerzos
institucionales, como la dotación de motocicletas y la rehabilitación de
Unidades de Policía Comunitaria, el despliegue operativo sigue siendo
insuficiente para cubrir la demanda de patrullaje preventivo de forma continua.
En materia de prevención del delito, se han
desarrollado múltiples acciones comunitarias, en 2023 se instalaron más de 900
luminarias en sectores estratégicos, lo cual ha contribuido a la reducción de
delitos oportunistas en áreas intervenidas, especialmente en zonas comerciales
y accesos a instituciones educativas. Asimismo, el GAD ha impulsado la
implementación de cámaras de videovigilancia y botones de alerta conectados con
el ECU 911, aunque la cobertura tecnológica aún no alcanza a todas las zonas
críticas del cantón. Si bien estas estrategias han mostrado resultados
parciales, los indicadores globales de seguridad exigen un rediseño integral de
políticas urbanas que combinen prevención social, inversión en infraestructura
segura y fortalecimiento institucional en el ámbito de justicia y control.
Participación y gestión institucional
Durante el periodo 2018–2023, el GAD Municipal
de Machala ha consolidado diversos mecanismos institucionales para fomentar la
participación ciudadana, la planificación territorial y la gestión eficiente de
los recursos públicos. En materia de participación, el modelo de presupuestos
participativos ha sido una herramienta fundamental. Según los informes de
rendición de cuentas del GAD, cada año entre 8.000 y 10.000 ciudadanos
participaron en las asambleas parroquiales y barriales, donde se priorizan
obras y servicios con base en las necesidades expresadas por la comunidad. En
2023, por ejemplo, se reportaron 69 asambleas ciudadanas realizadas en las
parroquias urbanas y rurales del cantón, con un total de 9.263 participantes,
lo cual evidencia una estructura de gobernanza activa y descentralizada.
En el ámbito de la planificación urbana, el GAD
elaboró y actualizó instrumentos como el Plan de Desarrollo y Ordenamiento
Territorial (PDOT) 2019–2023 y el Plan de Uso y Gestión de Suelo (PUGS), alineados
con el Plan Nacional de Desarrollo 2021–2025. Estos planes se construyeron
sobre diagnósticos técnicos y procesos participativos que incluyeron la
consulta a organizaciones sociales, universidades, gremios productivos y
actores comunitarios. El PDOT establece líneas estratégicas para la expansión
ordenada del suelo urbano, la mejora de la conectividad vial, la sostenibilidad
ambiental y la provisión de servicios básicos, priorizando sectores vulnerables
con baja cobertura y riesgo social. Un avance significativo ha sido la
delimitación de 108 unidades de planificación urbana, de las cuales 64 ya
cuentan con perfiles de intervención técnica y social definidos al cierre de
2023.
Respecto a la ejecución presupuestaria, los
informes de inversión pública revelan un incremento en la eficiencia del gasto
municipal. En 2018 la ejecución del presupuesto anual fue del 72,3%, mientras
que en 2023 se alcanzó un nivel del 91,7%, lo que representa un aumento de casi
20 puntos porcentuales. Esta mejora se atribuye a la modernización de los
sistemas internos de planificación, seguimiento y control presupuestario, así
como a la descentralización operativa de algunos proyectos de obra pública y
atención social. Durante este período, los recursos destinados a inversión crecieron
proporcionalmente frente al gasto corriente, pasando del 38% del total
presupuestado en 2018 al 51% en 2023, lo que indica una reorientación de las
finanzas públicas hacia proyectos productivos, infraestructura urbana,
educación comunitaria y programas sociales.
Figura 3. Ejecución
Presupuestaria del GAD Municipal de Machala (2018–2023)
Fuente: GAD
Municipal de Machala
La Figura 4 muestra la evolución del porcentaje
de ejecución presupuestaria del Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD)
Municipal de Machala durante el periodo 2018–2023. Se aprecia una tendencia
claramente ascendente, que refleja una mejora significativa en la capacidad de
gestión y ejecución del presupuesto institucional. En 2018, la ejecución
alcanzaba el 72,3%, mientras que para 2023 se registró un 91,7%, lo que
representa un aumento de 19,4 puntos porcentuales en seis años.
La consistencia del crecimiento desde 2020
coincide con la implementación de herramientas digitales para el control
financiero y con la descentralización operativa en la ejecución de proyectos de
infraestructura y programas sociales. El aumento en los niveles de ejecución es
especialmente relevante en contextos locales, donde los presupuestos no
ejecutados pueden significar la postergación de obras prioritarias como
pavimentación, equipamiento comunitario o inversiones en salud y educación.
En términos de impacto, el crecimiento en la
ejecución presupuestaria también ha estado acompañado por un cambio en la
estructura del gasto municipal: mientras en 2018 el 38% del presupuesto se
destinaba a inversión, para 2023 esta proporción alcanzó el 51%, lo que
evidencia una mayor orientación hacia el desarrollo productivo, la
infraestructura urbana y la inclusión social.
Dinamismo económico
Entre 2018 y 2023, Machala experimentó una
expansión comercial significativa. Según el Instituto Nacional de Estadística y
Censos (INEC), el número de establecimientos económicos en el cantón aumentó de
17.985 en 2018 a 21.412 en 2022, lo que representa un crecimiento del 19%. Este
crecimiento se vio impulsado por proyectos de regeneración urbana y reubicación
de comerciantes informales.
Solo en 2023, el GAD destinó $6,2 millones para
infraestructura comercial, incluyendo el mercado de Puerto Bolívar, beneficiando
directamente a más de 1.000 comerciantes. Además, los ingresos tributarios
municipales por licencias y patentes comerciales crecieron un 23% entre 2019 y
2023, lo que refleja una mayor actividad empresarial y formalización de
negocios. El aumento de ferias productivas, ruedas de negocios y eventos
impulsados por la Dirección de Desarrollo Económico también promovió la
ampliación de mercados locales.
Figura 4. Crecimiento
de establecimientos económicos en Machala
Fuente: GAD
Municipal de Machala
La Figura 5 muestra una tendencia positiva
sostenida en la dinámica comercial del cantón. En el año 2018 se registraban
17.985 establecimientos, cifra que se incrementó progresivamente hasta alcanzar
los 21.412 en 2022, lo que representa un crecimiento acumulado del 19%. Este
comportamiento refleja no solo una reactivación económica posterior a la
pandemia, sino también el efecto de políticas locales orientadas al fomento del
emprendimiento, la formalización de negocios y la regeneración de espacios
comerciales impulsadas por el GAD Municipal de Machala.
La pendiente ascendente del gráfico evidencia
un entorno favorable para la inversión local y el desarrollo del comercio,
asociado a la mejora de infraestructura urbana, la habilitación de mercados
formales y el fortalecimiento de la economía popular y solidaria. El repunte
más marcado se observa entre 2021 y 2022, coincidiendo con la ejecución de
proyectos como la construcción de áreas para comerciantes en Puerto Bolívar y
la reubicación de actividades informales en zonas regeneradas, lo que permitió
transformar actividades precarias en emprendimientos consolidados.
Este incremento en el número de
establecimientos también se traduce en una mayor recaudación tributaria por
concepto de patentes y licencias, ampliación del mercado interno, generación de
empleo directo e indirecto y diversificación de la oferta comercial. En
síntesis, el gráfico refleja que el dinamismo económico de Machala ha sido
respaldado por un entorno institucional que ha facilitado el crecimiento del
tejido empresarial local, siendo un indicador clave del desarrollo económico
territorial
Generación de empleo
El impacto de estas políticas se refleja
también en los indicadores de empleo. Según la Encuesta Nacional de Empleo,
Desempleo y Subempleo (ENEMDU), la tasa de informalidad laboral en Machala pasó
del 52% en 2020 al 47,3% en 2023. Este descenso ha sido relacionado con la
implementación de programas de capacitación y fomento productivo orientados a jóvenes,
mujeres y emprendedores del sector popular. Además, el GAD reportó que entre
2021 y 2023 se gestionaron más de 4.200 contratos temporales mediante obras
municipales, que han dinamizado el mercado laboral local. En sectores como
construcción, comercio y servicios generales, se registró una leve mejora en
las condiciones laborales, con un aumento del 7,8% en los aportes al IESS de
trabajadores del régimen voluntario y RIMPE.
Sostenibilidad y permanencia
La sostenibilidad de los negocios en Machala ha
estado vinculada al acceso a infraestructura, incentivos tributarios y
acompañamiento técnico. De acuerdo con la Dirección Municipal de Desarrollo
Económico, más del 70% de los emprendimientos apoyados por el GAD entre 2020 y
2022 continuaron operando al menos 18 meses después de su creación, lo que
supera el promedio nacional de sostenibilidad para microempresas. Además, se
evidenció un crecimiento del 15% en el número de negocios que ampliaron su
operación (por ejemplo, pasando de venta ambulante a local formal), con base en
registros de otorgamiento de licencias y mejoras en los locales. La creación de
zonas de reactivación comercial como la Plaza Ciudadana, el Malecón y los
nuevos centros de abasto ha generado oportunidades de expansión para más de
1.500 negocios locales, promoviendo cadenas de valor y encadenamientos
productivos.
Resultados de las encuestas
El análisis de los resultados obtenidos a
partir de la encuesta aplicada a 80 representantes del sector productivo de
Machala evidencia percepciones diversas, aunque mayoritariamente críticas,
respecto a los indicadores socioeconómicos gestionados por el GAD Municipal y
su impacto en el desarrollo local entre 2018 y 2023. En relación con el acceso
a servicios básicos, el 40% de los encuestados lo calificó como “bueno” y el
30% como “regular”, lo que sugiere una cobertura aceptable, pero con falencias
aún perceptibles, especialmente en sectores periféricos o de expansión urbana.
Un 65% indicó que la infraestructura ha
mejorado en los últimos años, y un 40% señaló que las obras públicas han
beneficiado directamente a su negocio, mientras que un 45% reconoció impactos
parciales, lo cual sugiere que, aunque hay intervenciones visibles, su
focalización no siempre está alineada con las necesidades del sector
productivo.
En cuanto al apoyo a la actividad económica,
apenas un 35% manifestó conocer programas de incentivos, lo que indica un
déficit en difusión o alcance de estas iniciativas. En los trámites
municipales, predominó la percepción de regularidad (40%), y el 30% calificó el
proceso como lento o muy lento, lo que refleja la persistencia de trabas
burocráticas a pesar de los esfuerzos de digitalización. El 45% señaló que el
acceso a información es solo parcial, y el 30% lo consideró inexistente, lo que
limita la articulación efectiva entre el GAD y el empresariado local.
En materia de seguridad, el 70% de los
encuestados percibe su entorno como inseguro o muy inseguro, y el 70% señaló
que no hay suficiente vigilancia en su zona. Además, un 80% desconoce o no ha
participado en programas de prevención del delito, lo que evidencia una
desvinculación entre las políticas de seguridad ciudadana y la participación
del sector privado, a pesar de los esfuerzos institucionales. Este aspecto
aparece como uno de los más críticos y afecta directamente la confianza y el
clima para la inversión.
Respecto a la participación y la gestión
institucional, solo el 35% afirmó haber sido convocado a espacios
participativos del GAD, y un 45% señaló que la planificación urbana responde
solo parcialmente a las necesidades del sector productivo. En cuanto a la
ejecución presupuestaria, el 55% la califica como regular o deficiente,
mientras un 25% indicó no tener información al respecto, lo que refleja una
percepción de baja transparencia o escasa apropiación de los mecanismos de
control ciudadano sobre el gasto público.
En las dimensiones del desarrollo local, el 55%
de los encuestados indicó haber experimentado crecimiento comercial en los
últimos cinco años, lo que representa una señal positiva, aunque contrarrestada
por el 45% restante que no reportó avances. El 75% manifestó haber ampliado su
mercado o parcialmente, y el 35% afirmó haber mejorado sus ingresos, mientras
que un 40% reconoció mejoras parciales. En generación de empleo, la mitad de
los encuestados contrató personal en el período analizado, pero las condiciones
laborales fueron calificadas como regulares por el 40%, y malas por el 15%, lo
que evidencia un entorno de trabajo todavía marcado por la informalidad y la
precariedad.
Finalmente, en sostenibilidad y permanencia, el
70% de los negocios encuestados afirmaron haberse mantenido operativos de forma
continua, lo cual es un dato positivo. No obstante, solo el 30% reconoció haber
tenido oportunidades de expansión, lo que sugiere que, aunque existe
estabilidad, hay limitaciones estructurales para el crecimiento empresarial,
probablemente asociadas al acceso a financiamiento, a la inseguridad y a la
limitada articulación institucional.
Discusión de los resultados
Desde la perspectiva de Sen (2001), los
indicadores deben trascender el enfoque exclusivamente económico e incorporar
dimensiones que reflejen el acceso a libertades y capacidades. En ese sentido,
los resultados empíricos muestran que el GAD Municipal ha logrado avances
importantes en ciertas áreas, como la cobertura de servicios básicos, el
crecimiento de la actividad económica y la mejora en la ejecución
presupuestaria, pero también persisten brechas estructurales que limitan la
expansión integral del bienestar.
En cuanto a infraestructura y servicios
públicos, los altos niveles de cobertura en agua potable, energía eléctrica y
recolección de basura posicionan a Machala por encima del promedio nacional, lo
que evidencia una planificación urbana con orientación a la provisión eficiente
de servicios. Esto coincide con lo que señala el Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD) sobre la importancia de servicios básicos como
fundamento del Índice de Desarrollo Humano (IDH), y con lo planteado por López
y Gentile (2020) sobre el rol de estos indicadores como condiciones
habilitantes para el desarrollo económico y social. No obstante, la menor
cobertura del sistema de alcantarillado refleja una desigualdad territorial
interna que, como indica Marqués y Rodríguez (2024), compromete el acceso
equitativo a los recursos y limita el desarrollo de capacidades en zonas
vulnerables.
En la dimensión de apoyo a la actividad
económica, se constata una gestión municipal activa en cuanto a programas de
incentivos, capacitación y simplificación administrativa, lo cual ha impactado
positivamente en la reducción del empleo informal. Sin embargo, según la teoría
de indicadores multidimensionales de Alkire y Foster
(Gallegos et al., 2024), el desarrollo económico debe evaluarse también en
función de las oportunidades reales de expansión y sostenibilidad empresarial.
La limitada difusión de estos programas y la percepción de lentitud en los
trámites reflejan obstáculos institucionales que restringen la libertad económica
de los actores productivos, afectando su capacidad de crecimiento autónomo.
La seguridad y el orden público representan una
de las dimensiones más críticas del análisis. El incremento sostenido de las
tasas de homicidios y la percepción generalizada de inseguridad muestran una
contradicción entre el desarrollo económico y la calidad de vida, lo cual, de
acuerdo con Sandoval et al. (2021), debilita las bases de un desarrollo local
sostenible e inclusivo. La alta inseguridad afecta la inversión, el empleo y la
cohesión social, factores esenciales según Bravo y Sánchez (2021) para
consolidar territorios resilientes. Además, el déficit en presencia policial y
el escaso conocimiento de los programas de prevención indican una desconexión
entre las políticas de control y las estrategias comunitarias, evidenciando una
falla en la gestión colaborativa territorial que promueve el enfoque de
desarrollo local.
En participación y gestión institucional, el
GAD ha mostrado mejoras significativas en ejecución presupuestaria y en la
creación de espacios de deliberación ciudadana. La participación de más de
9.000 personas en asambleas barriales durante 2023 y el aumento en la
proporción de inversión sobre el gasto corriente son señales de una gestión más
transparente y orientada al desarrollo. Sin embargo, el bajo conocimiento de
los planes urbanos por parte del sector productivo y la percepción de limitada
alineación entre las obras públicas y sus necesidades revelan debilidades en la
inclusión efectiva, lo que limita la construcción de ciudadanía activa y
corresponsable, tal como lo plantea el modelo de desarrollo local propuesto por
Sen (2001) y el PNUD.
Las dimensiones directamente asociadas al
desarrollo local, dinamismo económico, generación de empleo y sostenibilidad, presentan
resultados mixtos. El crecimiento del 19% en establecimientos económicos entre
2018 y 2022 y el aumento del 23% en ingresos por licencias y patentes
evidencian una expansión comercial tangible, atribuible a inversiones en
infraestructura, ferias productivas y apoyo a la formalización. En cuanto al
empleo, si bien la reducción de la informalidad es un avance destacable, las
condiciones laborales continúan siendo precarias, reflejadas en la alta
proporción de empleos con calificación “regular” o “mala” y en la baja tasa de
expansión empresarial, lo que coincide con las limitaciones estructurales
identificadas por Rodríguez (2023) sobre la calidad del trabajo en contextos de
alta desigualdad.
Finalmente, la sostenibilidad y permanencia de
los negocios revela una tasa de continuidad del 70% en emprendimientos apoyados
por el GAD, lo que supera el promedio nacional, según los datos disponibles.
Esta resiliencia empresarial ha sido facilitada por la existencia de incentivos
y la creación de espacios comerciales formales, sin embargo, el acceso desigual
a oportunidades de expansión pone en evidencia la persistencia de barreras como
la inseguridad, el limitado financiamiento y las capacidades técnicas
reducidas, lo cual es coherente con los planteamientos de Bastias
y Barreiro (2023) sobre la relación entre exclusión estructural y
vulnerabilidad económica.
Conclusiones
El análisis de los indicadores socioeconómicos
gestionados por el GAD Municipal de Machala entre 2018 y 2023 demuestra una
incidencia significativa en el desarrollo local, evidenciando avances en
infraestructura, actividad económica y calidad de vida. La cobertura de
servicios básicos supera el promedio nacional, aunque persisten desigualdades
territoriales, especialmente en alcantarillado. Las políticas de fomento
económico han contribuido a reducir la informalidad y fortalecer la economía
popular, aunque enfrentan desafíos en difusión y articulación institucional.
La inseguridad destaca como una barrera crítica
para el desarrollo, con un aumento en la violencia y limitada capacidad de
respuesta institucional. En el ámbito de la participación ciudadana, se
evidencian mejoras en gobernanza y ejecución presupuestaria, aunque aún hay
desconexión entre la planificación urbana y las demandas productivas. El
entorno emprendedor muestra crecimiento en establecimientos y recaudación por
licencias, pero persisten debilidades laborales estructurales.
La continuidad operativa del 70% de los
negocios apoyados refleja resultados positivos, aunque existen restricciones
para su expansión. En conjunto, los indicadores socioeconómicos no solo
permiten evaluar el desempeño del GAD, sino que orientan políticas para reducir
brechas estructurales mediante estrategias integrales, participativas y contextualizadas.
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Los autores declaran que no existen conflictos de intereses
Como citar este artículo:
Fecha de envío: 22 de abril de 2025
Aprobado para publicar: 26 de mayo de 2025
Ramírez Tigrero, F. N.,
Lapo Lapo, C. J., & Bejarano Copo, H. F. (2025).
Indicadores socioeconómicos del GAD municipal de Machala y su incidencia en el
desarrollo local. Período 2018.
Ciencias Holguín, 31(2), 124–139.